El caso Salis se discute en Estrasburgo, piden prisión en Italia

La italiana acusada en Hungría. Eurodiputados debaten el lunes

Ilaria Salis con grilletes en el tribunal de Budapest (foto: ANSA)
Ilaria Salis con grilletes en el tribunal de Budapest (foto: ANSA)

(ANSA) - ROMA - El caso de Ilaria Salis, la ciudadana italiana detenida y en proceso judicial en Hungría acusada de agredir a neonazis y que compareció ante los estrados días atrás con cadenas y grilletes, ha movilizado a muchos, y las autoridades de Italia trabajan para lograr que el arresto sea domiciliario y en suelo italiano, mientras sigue el proceso en Budapest.
    Según trascendió, ya hubo una reunión entre el presidente del Senado, Ignazio La Russa, y Roberto Salis, padre de Ilaria, que se celebró hoy en Milan. Mientras tanto, se habla de arresto domiciliario cautelar en Italia para la mujer, con la posible aplicación de medidas como el brazalete electrónico.
    La noticia fue publicada hoy por el Corriere della Sera y la Repubblica. Mientras tanto, el caso llega a la Cámara Europea. Los eurodiputados debatirán el lunes por la tarde en la Cámara del bloque el caso.
    El Ministerio de Justicia de Italia está trabajando en un informe, que se pondrá a disposición de la defensa en los próximos días, según el cual Italia se comprometería a garantizar la "máxima seguridad" -escribe Repubblica- si a la mujer se le concediera arresto domiciliario en Italia. '"Pulsera electrónica, supervisión y compromiso para hacerla participar en todas las audiencias del juicio previstas en Budapest" que, calendario en mano, no finalizarían antes de 2025.
    Después de tres solicitudes rechazadas por el juez húngaro basándose en que la acusada mostraba peligro de fuga -explica el Corriere della Sera- los abogados esperan apoyo para adjuntar una nueva solicitud de arresto domiciliario cautelar; para poder ofrecer al poder judicial, directamente desde el gobierno italiano, garantías que superen los motivos de denegaciones anteriores.
    La historia de Ilaria Salis encabeza el orden del día de la sesión plenaria de la Cámara Europea de la próxima semana en Estrasburgo. Los eurodiputados debatirán el lunes por la tarde en la Cámara el caso. "Sin perjuicio de que en materia de Derecho penal es competencia de los Estados miembros, Hungría ha firmado el Convenio Europeo de Derechos Humanos, por lo que la Las condiciones de vida de Salis son un problema que también afecta al Estado de derecho en Hungría", explicó la eurodiputada del PD (Partido Demócrata) Mercedes Bresso.
    Para la eurodiputada verde, Rosa D'Amato, "abrir un debate sobre el estatuto de los presos en la UE es en sí mismo algo bueno, además es necesario defender a Ilaria como ciudadana italiana, independientemente de las acusaciones".
    Sin embargo, Paola Ghidoni, miembro de la Liga Norte, se pronunció contra la injerencia europea en la cuestión, subrayando que "no es agradable ver a un ciudadano italiano encadenado, pero los asuntos penales siguen siendo responsabilidad de los Estados y no puede haber injerencia de la UE".
    La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, que acaba de tener una reunión con su par húngaro, Viktor Orban, habló de rspetar la "dignidad" y garantizar "un juicio rápido y justo".
    Pero advirtió, en cuanto al trato y a los procedimientos seguidos, que será necesario respetar los protocolos vigentes en otros Estados soberanos como Hungría. Meloni desvela las peticiones oficiales de Italia tras la conversación privada en Bruselas con el primer ministro Orban, que queda así parcialmente eximido de responsabilidad directa en el caso de la profesora milanesa detenida en Budapest.
    "También en este caso -explicó meloni- se aplica la autonomía de los jueces y los gobiernos de no participan en los procesos". En cuanto a las cadenas, "esto ocurre en varios países, incluidos los occidentales", afirmó.
    "Si Salis fuera condenada, ya no la querría en clase", afirmó el viceprimer ministro Matteo Salvini y desató una controversia, que llevó al padre de la acusada a iniciarle una querella.
    Salis, de 39 años y de la ciudad italiana de Monza (norte), lleva un año en prisión preventiva en una penitenciaría de alta seguridad de Hungría acusada de haber agredido junto a otras personas a varios neonazis durante unas manifestaciones en febrero de 2023.
    La mujer, para quien la Fiscalía de Budapest ha pedido 11 años de prisión, fue llevada este lunes ante el Tribunal atada de pies y manos mientras una agente de policía la conducía con una cadena, unas imágenes que han causado impacto en Italia.
    (ANSA).