Italiana detenida en Hungría, un caso que pone en vilo a Roma

Budapest habla de "delitos graves". Ilaria Salis con grilletes en los estrados

Illaria Salis, encadenada en los tribunales de Budapest (foto: ANSA)
Illaria Salis, encadenada en los tribunales de Budapest (foto: ANSA)

(ANSA) - ROMA por Lorenzo Attianese- Ilaria Salis no podrá regresar inmediatamente a Italia, pero su traslado a arresto domiciliario en Budapest es el primer paso para poder salir de Hungría, gracias a las normas europeas. La estrategia del gobierno para resolver el caso de esta mujer de 39 años, nacida de Milán, discurre por la doble vía de la diplomacia y las normas internacionales.
    Tras la tormenta política por las imágenes de ella encadenada con grilletes y esposas durante las audiencias del juicio de est emiércoles, en estas horas el fiscal general húngaro visitó a Ilaria en prisión para comprobar sus condiciones. Los propios padres pudieron encontrarla. "Se comienza a ver algo de luz", comentó el padre, un tanto aliviado, Roberto Salis, para quien hay "un optimismo moderado".
    "Los delitos en cuestión son graves, tanto en Hungría como a nivel internacional. Las medidas adoptadas en el proceso son exigidas por la ley y apropiadas a la gravedad de la acusación del delito cometido", afirmó hoy Zoltan Kovacs, portavoz del premier húngaro Viktor Orban, en relación al caso.
    "La credibilidad de Ilaria Salis es altamente cuestionable, como lo demuestran, entre otras cosas, las declaraciones falsas que hizo sobre su educación, su situación familiar y sus relaciones personales, que luego resultaron ser falsas", añadió en un comentario en X.
    "Somos garantistas, mientras no haya una condena definitiva, una persona es inocente. No corresponde al gobierno entrar en el fondo del asunto judicial, respetamos las decisiones del poder judicial húngaro, pero pedimos que se cumplan normativa comunitaria en materia de reclusión", replicó el viceprimer ministro y ministro de Asuntos Exteriores de Italia, Antonio Tajani, ante el ataque de Matteo Salvini contra Salis.
    "Pedimos que el trato de detención sea verificado y no se traduzca en una actitud muy agresiva en la sala del tribunal", reiteró Tajani. "Tomamos medidas y el ministro húngaro llamó al fiscal pidiendo un informe, el fiscal fue a visitarla anoche y encontró a Salis en condiciones negativas, veremos qué pasa. Hoy los padres estaban allí, las visitas consulares continuarán", añadió entrevistado en el programa "Porta a Porta" de la RAI.
    Pero, a la espera de obtener resultados concretos tras los canales activados de la Farnesina, en el plano jurídico será necesario proceder paso a paso: los jueces húngaros -motivando su decisión sobre el "peligro de fuga"- ya rechazaron en tres ocasiones (en junio, en septiembre y noviembre pasado) las solicitudes de traslado de Ilaria Salis a arresto domiciliario en Italia, presentadas por los abogados de la mujer de 39 años.
    Y en ausencia de una condena definitiva, "ningún convenio internacional u otro instrumento permite la ejecución de medidas cautelares de tipo penitenciario en el país de origen", reiteró el subsecretario Andrea Ostellari en la comisión de Justicia: por este motivo la solicitud podría ser revocada solo seguido por una aplicación preventiva de arresto domiciliario en Hungría, por decisión de los jueces.
    Tajani afirmó que "la extradición" de Salis "es imposible porque no cometió ningún delito en Italia, puede ser expulsada en caso de condena o si Hungría decide ponerla bajo arresto domiciliario a petición de su abogado".
    El primer paso del plan podría ser, por tanto, una petición de los abogados de Salis para que los jueces concedan el arresto domiciliario en Hungría a su cliente, a la espera de que Ilaria pueda cumplir su condena en su propio país. "Estamos esperando el momento de las instituciones en que se presente esta solicitud", explicó Roberto Salis, padre de Ilaria, dando a entender que todo se mueve en un delicado entramado de relaciones diplomáticas y tácticas jurídicas.
    Y si el plan no llega a buen término, la alternativa sigue siendo recurrir inmediatamente al Tribunal Europeo de Estrasburgo "por la violación del artículo 3 del Convenio Europeo de Derechos Humanos, que ya le costó a Hungría otras condenas", afirmó el abogado Eugenio Losco, que por ahora define esta elección como "una posibilidad a evaluar".
    Salis, es una profesora, militante antifascista de Milán.
    Durante el juicio, que ahora quedó aplazado hasta el 24 de mayo, apenas podía mover sus manos debido a los grilletes, pero en todo momento se declaró inocente de los hechos que se le imputan. Lleva un año en prisión preventiva en una cárcel de alta seguridad de Hungría.
    La Fiscalía de Budapest pide para ella 11 años de prisión.
    (ANSA).