Corte de La Haya: "evitar el genocidio" y permitir la "ayuda humanitaria" en Gaza

Tribunal elude hablar de alto el fuego y clama por los rehenes israelíes

La Corte Penal Internacional de La Haya llama a no entorpecer la ayuda humanitaria en Gaza (foto: Ansa)
La Corte Penal Internacional de La Haya llama a no entorpecer la ayuda humanitaria en Gaza (foto: Ansa)

(ANSA) - LA HAYA - Israel debe "impedir cualquier acción" que pueda constituir genocidio contra los palestinos, evitar y "castigar cualquier incitación pública" a cometerlo y permitir el acceso inmediato de asistencia humanitaria y ayuda a la Franja de Gaza. La Corte Internacional de Justicia aceptó, aunque sea parcialmente, las solicitudes de "medidas urgentes" presentadas por Sudáfrica, que acusa al Estado judío de violar la Convención sobre el Genocidio en su guerra contra Hamás.
    Por lo tanto, los jueces de La Haya reconocieron que "hay" un caso que debe ser evaluado -rechazando así la solicitud de desestimación de Israel- y que la situación humanitaria en Gaza requiere una intervención oportuna para proteger a los civiles.
    Pero no llegaron tan lejos como para imponer un alto el fuego inmediato, que fue la primera exigencia de Pretoria.
    En la sala del Palacio de la Paix, la presidenta del Tribunal, la estadounidense Joan Donoghue, explicó que, aunque no puede verificar las cifras proporcionadas por Hamás sobre las víctimas de la guerra en la Franja, el tribunal es consciente de la magnitud de la tragedia humana y de la continua pérdida de vidas: "Gaza se ha convertido en un lugar de muerte y desesperación", afirmó, citando al subsecretario de la ONU para asuntos humanitarios, Martin Griffiths.
    De ahí el carácter "urgente" de las decisiones tomadas, cuyo objetivo es evitar nuevos daños "irreparables" a los palestinos, riesgo que se considera "plausible". Donoghue luego informó que el Tribunal tomó nota de las palabras expresadas por los líderes israelíes después del 7 de octubre, incluidas las del Ministro de Defensa, Yoav Gallant, según las cuales las fuerzas israelíes estaban luchando contra "animales humanos".
    Además, según las seis medidas impuestas por los jueces, Israel debe impedir la destrucción de "pruebas" relativas al caso y presentar a los jueces un informe sobre el cumplimiento de sus obligaciones -vinculante en papel- en un mes.
    Sin embargo, serán necesarios algunos meses, si no años, para que el Tribunal se pronuncie sobre el fondo de las acusaciones contra Israel, pero la primera decisión fue bien recibida por Sudáfrica, que habló de "una victoria decisiva para el Estado de derecho" y de "un hito en la búsqueda de justicia para el pueblo palestino".
    Según el Ministro de Asuntos Exteriores de Pretoria, Naledi Pandor, presente en La Haya, las medidas impuestas a Israel equivalen a una petición de alto el fuego: "Cómo sería posible proporcionar ayuda humanitaria a Gaza? Sin un alto el fuego no se puede hacer", fue su razonamiento.
    La lectura de Israel es totalmente opuesta: aunque define como "vergonzoso" incluso el mero hecho de que el Tribunal esté considerando la "escandalosa" acusación de genocidio, el Primer Ministro Benjamín Netanyahu está convencido de que la orden de los jueces no priva al Estado judío del "derecho a ña auto defensa". "La guerra justa contra los monstruos de Hamás", que el 7 de octubre cometió "las peores atrocidades contra el pueblo judío desde el Holocausto", seguirá evitando otra Shoah, comentó el primer ministro en vísperas del Día de de la Memoria del Holocausto.
    En cambio, la Autoridad Nacional Palestina expresó su satisfacción, según la cual los jueces "fallaron a favor de la humanidad y del derecho internacional". Hamás, por su parte, subrayó cómo la decisión de La Haya aísla aún más a Israel y pidió el cumplimiento de las medidas impuestas, ignorando por completo la petición del Tribunal de liberar inmediata e incondicionalmente a los rehenes israelíes.
    En cambio, la UE ha hecho llamamientos más creíbles para aplicar la orden de los jueces, mientras que Estados Unidos sigue considerando "infundadas" las acusaciones formuladas contra Israel: "Constatamos que el Tribunal no ha comprobado el genocidio ni ha pedido un alto el fuego en su fallo", enfatizó el Departamento de Estado.
    "Genocidio es para mí mucho más que una simple palabra" y en este caso "no hay intención", objetó también en La Haya Aharan Barak, elegido por el Gobierno de Netanyahu para el papel de juez ad hoc designado por Israel. Barak, superviviente del Holocausto de 87 años, votó en contra de todas las disposiciones del Tribunal, excepto una: la relativa a la prestación de ayuda humanitaria a la Franja.
    "Guiado por profundas convicciones humanitarias, he votado a favor - explicó luego sus motivos- con la esperanza de que esto pueda aliviar las consecuencias del conflicto armado para los más vulnerables". Pero, aseguró, el derecho internacional humanitario "ya está en el ADN del ejército israelí". (ANSA).