Show de Milei en Roma, deshielo con el Papa y "el estado es el enemigo"

Una hora con Giorgia Meloni, pero sin conferencia de prensa

Javier Milei con Giorgia Meloni. Show del presidente Argentino en Roma (foto: ANSA)
Javier Milei con Giorgia Meloni. Show del presidente Argentino en Roma (foto: ANSA)

(ANSA) - ROMA,por Marcello Campo - En Roma también se desata el ciclón Milei. El excéntrico presidente argentino, en el día cumbre de su visita a Italia, la primera a Europa, logra su principal objetivo diplomático: restablecer relaciones con su compatriota más célebre en el mundo, el Papa Francisco.
    Luego, antes de partir, impulsa en redes sociales los mensajes de sus seguidores que ven en la foto entre él y Meloni el nacimiento de "una alianza estratégica con una visión común".
    "Tiembla el comunismo mundial", responde Milei. Sin embargo, esta comunión de intenciones parece existir solo en su mente.
    A pesar de jactarse de tener "el 75% de sangre italiana", "una pasión increíble por la ópera" y una predilección por Alitalia ("así podía hacer escala en Roma", explica), fue recibido con cautela por las autoridades italianas.
    Al término de la reunión con Sergio Mattarella y el canciller Antonio Tajani, el Quirinale no emitió ninguna nota oficial, dejando filtrar únicamente que fue un encuentro "informal, de cortesía y de conocimiento".
    Tampoco hubo rueda de prensa en Palazzo Chigi, la sede del gobierno. En un mensaje en X, la primera ministra habló de un "encuentro positivo" en sectores clave de las economías de ambos países y de un "profundo vínculo histórico y cultural" que Meloni espera "pueda continuar para una renovada cooperación en diversos ámbitos".
    La decisión de no organizar una reunión con la prensa podría haber sido motivada por las enésimas declaraciones fuertes de Milei, pronunciadas antes de los encuentros institucionales.
    En una entrevista con la televisión italiana, el presidente argentino calificó al Estado como "el enemigo, una asociación criminal". Luego, se autodenominó "anarcocapitalista", y dijo el comunismo es "una enfermedad del alma".
    "Originalmente", explicó Milei en la entrevista con el periodista Nicola Porro, en el canal Rete4, "pensé que era un problema mental" porque "el socialismo puro fue derrotado por la teoría económica. Pero luego me di cuenta de que era algo mucho peor, que era una enfermedad del alma. Cuando el socialismo se aplicó correctamente, asesinaron a más de 6 millones de seres humanos".
    "Los comunistas ya no existen", corrigió Porro. Pero el presidente respondió: "Ah, ¿no existen? Hay muchos socialistas que a largo plazo quieren llegar a eso. Son comunistas cobardes".
    Pese a todo, su objetivo principal parece haberse logrado: regresar a Buenos Aires con el deshielo con la Santa Sede.
    Después de años marcados por relaciones bastante turbulentas, Milei llegó a calificar a Bergoglio como "el demonio en la tierra", parece que el diálogo ha vuelto laboriosamente, a pesar de las distancias.
    Al final de una conversación de más de una hora, el inquilino de la Casa Rosada se autocritica y elogia al Santo Padre: "He comprendido en estos últimos tiempos que el Papa es la persona más importante de toda Argentina, es el líder de los católicos en el mundo. Por lo tanto, he tenido que reconsiderar algunas posiciones y, a partir de ese momento, hemos comenzado a construir un vínculo positivo".
    También un comunicado del Vaticano, al término del encuentro cara a cara entre Milei y el secretario de Estado, el cardenal Pietro Parolin, habla de "coloquios cordiales", durante los cuales se expresó "satisfacción por las buenas relaciones entre la Santa Sede y la República Argentina y la voluntad de fortalecerlas aún más". (ANSA).