"Se bendice a las personas y no a las uniones gay"

Otra aclaración del Papa: "Recibirlos no requiere perfección moral"

El Papa Francisco, más aclaraciones sobre homosexualidad (foto: ANSA)
El Papa Francisco, más aclaraciones sobre homosexualidad (foto: ANSA)

(ANSA) - CIUDAD DEL VATICANO, por Fausto Gasparroni - Mientras continúan las controversias entre episcopados o obispos y prelados individuales que no aceptan la idea de bendecir, aunque sea en forma "no ritualizada", a parejas de personas del mismo sexo, el Papa Francisco siente la necesidad de aclarar aún más el significado y los objetivos de la declaración "Fiducia supplicans", que el pasado 18 de diciembre autorizó esta práctica para todas las parejas "irregulares".
    Y lo hizo dirigiéndose al mismo Dicasterio que , con su aprobación, redactó y publicó el documento, en una materia todavía tan divisiva en la Iglesia, la de la Doctrina de la Fe.
    "La intención de las 'bendiciones pastorales y espontáneas' es mostrar concretamente la cercanía del Señor y de la Iglesia a todos aquellos que, encontrándose en situaciones diferentes, piden ayuda para continuar - a veces para iniciar - un camino de fe", explica el Pontífice en la audiencia plenaria.
    Luego subraya "brevemente dos cosas": la primera es que "estas bendiciones, fuera de cualquier contexto y forma litúrgica, no requieren perfección moral para ser recibidas".
    La segunda, "que cuando una pareja se acerca espontáneamente a pedirlo, no se bendice la unión, sino simplemente las personas que lo han solicitado juntas".
    "No el sindicato, sino el pueblo", repite, "por supuesto, teniendo en cuenta el contexto, las sensibilidades, los lugares en los que se vive y las formas más adecuadas de hacerlo".
    Francisco, sin embargo, en la audiencia con el Dicasterio que, según el 'Praedicate Evangelium', tiene la tarea de "ayudar al Romano Pontífice y a los obispos a anunciar el Evangelio en todo el mundo, promoviendo y protegiendo la integridad de la doctrina católica en la fe y la moral", y este "aprovechar el depósito de la fe y buscar también una inteligencia cada vez más profunda ante las nuevas cuestiones", tiene también otras recomendaciones.
    Por ejemplo subrayar "la importancia de la presencia de profesionales competentes en el seno de la Sección Disciplinaria (que él creó separándola de la Sección Doctrinal, ndr.), para garantizar la atención y el rigor en la aplicación de la legislación canónica vigente, en particular en la gestión de casos de abusos a menores por parte de clérigos".
    O bien, después de señalar que el antiguo Santo Oficio está trabajando en un documento sobre la "dignidad", reconocer "que en amplias zonas del planeta la fe - como afirmó Benedicto XVI - "ya no constituye una condición previa obvia para la vida común, sino que a menudo es negada, ridiculizada, marginada y ridiculizada".
    Según el Papa - y es aquí donde pide "ayuda al Dicasterio" -, "es hora, por tanto, de volver a reflexionar y con mayor pasión sobre algunos temas: el anuncio y la comunicación de la fe en el mundo de hoy, especialmente a las generaciones jóvenes; la conversión misionera de las estructuras eclesiales y de los agentes pastorales; las nuevas culturas urbanas, con su carga de desafíos pero también de nuevas cuestiones de sentido; finalmente y sobre todo, la centralidad del 'kerigma' (el anuncio del mensaje cristiano, ed.) en la vida y misión de la Iglesia". (ANSA).