Hamás, "no sabemos cuántos rehenes están vivos"

Tel Aviv retira embajador de la ONU, nuevas acusaciones a UNRWA

Hamás no sabe cuantos rehenes israelíes hay vivos (foto: ANSA)
Hamás no sabe cuantos rehenes israelíes hay vivos (foto: ANSA)

(ANSA) - ROMA, por Laurece Figá Talamanca - Las negociaciones para una tregua en Gaza y la liberación de los rehenes israelíes llevan semanas en una montaña rusa. Un acuerdo antes del Ramadán, salvo cambios repentinos, todavía parece difícil por ahora, ya que Hamás parece demorar y a pesar de la creciente presión sobre Israel que proviene también de Estados Unidos: la vicepresidenta Kamala Harris pidió "un alto el fuego inmediato al menos 6 semanas", generando críticas de parte del gobierno de unidad israelí.
    Egipto, donde desde hace dos días se mantienen conversaciones con los mediadores de Estados Unidos y Qatar, pero sin Israel, habló esta mañana de "progresos tangibles" en las negociaciones.
    Luego, la desaceleración de Hamás según la cual "no hay ningún progreso real" porque, según la versión de la facción palestina, Israel no da "respuestas claras" sobre, en particular, el alto el fuego, la retirada de la Franja de Gaza y el regreso de los desplazados.
    Hamás "insiste en estas demandas antes de tomar cualquier posición sobre los rehenes israelíes", dijo un alto funcionario palestino. Pero aquí surge el cortocircuito: Hamás pide la liberación de un cierto número de prisioneros palestinos, entre ellos 20 condenados a cadena perpetua, para la liberación de los rehenes, pero al mismo tiempo afirma que no sabe cuántos secuestrados hay todavía vivos o dónde están.
    "Hasta ahora no presentamos ninguna lista" de nombres a Israel, porque "en primer lugar, técnica y prácticamente, ahora es imposible saber exactamente quién sigue vivo y quién murió debido a los bombardeos israelíes o quién murió de hambre por el bloqueo israelí", explicó Basim Naim, un funcionario político de Hamás, en una entrevista con la BBC.
    En efecto, en su visión, la tregua invocada serviría precisamente para localizarlos: "Están en zonas diferentes, retenidos por grupos diferentes, y por eso hemos pedido un alto el fuego para poder recopilar información", declaró.
    No es la primera vez que Hamás sostiene haber perdido la pista de rehenes, secuestrados por otros grupos armados en la Franja o asesinados en incursiones israelíes, creando un suspenso macabro, especialmente entre los familiares que esperan volver a abrazarlos, para jugar al alza en las demandas a cambio de su liberación: entre las últimas, también la de un regreso gradual de la población civil al norte de Gaza, con alrededor de 500 familias por día durante toda la tregua.
    Ahora "la pelota está en el campo de Israel", afirmó Hamás, que exige una "respuesta decisiva" antes del Ramadán, que comenzará el domingo 10 de marzo.
    Todo en el silencio de Yahya Sinwar, el jefe de Hamás en Gaza que debería respaldar el posible acuerdo y que, según el Wall Street Journal, no se comunica con los líderes implicados en las negociaciones desde hace al menos una semana, tal vez en un intento por retrasar lo acordado hasta la próxima semana y aumentar las tensiones durante el mes sagrado para los musulmanes.
    Incluso en Israel los sectores más duros del gobierno de emergencia, la extrema derecha de Bezalel Smotrich e Itamar Ben Gvir, se oponen a un alto el fuego y atacan a Benny Gantz, también miembro del gabinete de guerra, que voló a Estados Unidos "a petición suya" y sin el consentimiento del primer ministro, Benjamín Netanyahu.
    "Gantz es un eslabón débil" en el gobierno y "se presta al juego de la administración (del presidente Joe) Biden: en la práctica apoya su proyecto de creación de un Estado palestino", tronó el ministro de Finanzas y líder del sionismo religioso, ordenando al ex primer ministro y ex jefe de gabinete a expresar solo posiciones acordes con aquellas del gobierno.
    Ante los retrasos de la ONU a la hora de condenar las violaciones cometidas por Hamás el 7 de octubre, Israel llamó mientras tanto a consultas a su embajador en el Palacio de Cristal, Gilad Erdan.
    Inmediatamente después, Naciones Unidas publicó un informe afirmando que hay "buenas razones para creer" que hubo violencia sexual durante los ataques a los kibutz y se habla de "informaciones claras y convincentes" según las cuales algunos de los rehenes en Gaza habrían sido violadas.
    Mientras que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) acusaron una vez más a la UNRWA, la agencia para los refugiados palestinos, de complicidad con los terroristas palestinos: según el ejército israelí, hay más de 450 empleados del organismo de las Naciones Unidas que "pertenecen a organizaciones terroristas de la Franja de Gaza".
    La UNRWA, por su parte, acusó a las autoridades israelíes de haber torturado a algunos miembros de su personal durante los interrogatorios y trató de defenderse, ante la Asamblea General, de las denuncias que ya le han costado la congelación de la financiación de varios países, en un momento dramático para la población palestina.
    Mientras tanto, Italia también está trabajando "para coordinar y fomentar el envío de ayuda humanitaria", con lanzamientos desde aviones o camiones a través del paso de Rafah, afirmó el ministro de Asuntos Exteriores, Antonio Tajani, esperando una reunión de los representantes de las agencias de la ONU presentes en Roma "en los proximos pocos días". (ANSA).