EEUU y aliados árabes ultiman un plan integral de paz

Prevé la solución de dos Estados. Rechazo de Netanyahu.

Tanques israelíes en la Franja de Gaza.  (foto: Ansa)
Tanques israelíes en la Franja de Gaza. (foto: Ansa)

(ANSA) NUEVA YORK - El gobierno de Joe Biden y un pequeño grupo de socios de Medio Oriente trabajan en los últimos detalles de un plan de paz integral a largo plazo entre Israel y los palestinos, que incluye un calendario firme para el establecimiento de un estado palestino, que podría ser anunciado en las próximas semanas.
    El trascendido, publicado por el diario Washington Post, recibió un rápido rechazo de parte del gobierno israelí. La urgencia del esfuerzo de Washington está vinculada directamente a una pausa propuesta en los combates y a la liberación de rehenes en Gaza por las milicias de Hamás, que Estados Unidos negocia con Qatar y Egipto.
    Un alto el fuego inicial, que se prevé que sea de al menos seis semanas, proporcionaría tiempo para divulgar el plan, reclutar apoyo adicional y dar los pasos iniciales hacia su implementación, incluida la formación de un gobierno palestino interino, dijeron funcionarios estadounidenses y árabes al Post.
    Los planificadores del plan esperan que se pueda llegar a un acuerdo sobre los rehenes antes del comienzo del Ramadán, el mes del ayuno musulmán que comienza el 10 de marzo, para que no agrave la privación de la libertad de los rehenes y que siga aumentando la tensión en Gaza.
    "La clave es el acuerdo de rehenes", dijo un funcionario estadounidense entre varios diplomáticos del gobierno de Joe Biden y árabes que discutieron el tema bajo condición de anonimato para evitar descarrilar el plan antes de que se complete.
    Pero incluso mientras los participantes en las negociaciones, incluidos Egipto, Jordania, Qatar, Arabia Saudita, los Emiratos Arabes Unidos y los representantes palestinos, además de los Estados Unidos, trabajan para llegar a un acuerdo entre ellos, crecen los temores de que un inminente ataque israelí en Rafah entierre tanto el acuerdo de rehenes como los esfuerzos de paz a largo plazo.
    Una parte importante para que el proyecto logre avanzar es tratar de convencer a Israel, y saber si su gobierno aceptará gran parte de lo que se está discutiendo: la retirada de muchas, si no todas, las comunidades de colonos en Cisjordania; una capital palestina en Jerusalén Oriental; la reconstrucción de Gaza; y acuerdos de seguridad y gobernanza para una combinación de Cisjordania y Gaza.
    La esperanza es que a Israel también se le ofrezcan garantías de seguridad específicas y normalización de las relaciones con Arabia Saudita y otros estados árabes que serían difíciles de rechazar.
    El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, no ha dado ninguna indicación de que esté dispuesto a ceder ni a las demandas de Hamás de un acuerdo de rehenes ni de su oposición a un estado palestino.
    "Todos los que hablan de una solución de dos estados, bueno, pregunto, ¿qué quieres decir con eso?", dijo Netanyahu dijo el domingo en "This Week" de ABC News. "¿Deberían los palestinos tener un ejército? ... ¿Deberían seguir educando a sus hijos para el terrorismo y la aniquilación? Por supuesto, digo, por supuesto que no".
    Y hoy, ante los trascendidos sobre el plan, el portavoz de su oficina, Avi Haymann, sostuvo que "ahora no es el momento de hablar de regalos para el pueblo palestino, cuando hasta la propia Autoridad Nacional Palestina aún debe condenar la masacre del 7 de octubre".
    El plan apunta al largo plazo, advirtió el portavoz de Netanyahu, "pero aquí en Israel estamos aún en el post masacre del 7 de octubre".
    Por su parte, los ministros de la derecha radical que integran el gobierno de Netanyahu fueron aun más vehementes en su rechazo al plan.
    El Ministro de Seguridad Nacional y líder de Poder Judío, Itamar Ben Gvir, afirmó que "la intención de los Estados Unidos junto con los países árabes de establecer un Estado terrorista junto a Israel es decepcionante y forma parte de la idea errónea de que, del otro lado, hay un socio para la paz".
    El Ministro de Finanzas y líder del sionismo religioso, Bezalel Smotrich, también atacó el plan, y pidió al Gabinete que garantice que "se tome una decisión clara de rechazo" a la iniciativa. (ANSA).