Sin equivalencias

Inter volvió a golear por 4-0 a la colista Salernitana y se aleja en la cima

Martínez celebra el segundo gol de Inter (foto: ANSA)
Martínez celebra el segundo gol de Inter (foto: ANSA)

  (ANSA) - MILAN, 16 FEB - Inter aplastó por 4-0 en Milán a la colista Salernitana, en la que Fabio Liverani debutó como entrenador, y repitió el resultado por el que la había superado en la séptima fecha, cuando se trepó a la cima del campeonato en el que hoy manda con diez puntos de ventaja sobre su escolta Juventus.
La diferencia entre aquel partido  y este que fue que el capitán argentino Lautaro Martínez no ingresó desde el banco para celebrar un "poker", sino que lo hizo como titular y festejó sólo el segundo de la tarde-noche.
Su compañero de ataque, el francés Marcus Thuram, abrió la cuenta a los 17' y Martínez tardó dos minutos para asestar la segunda estocada y celebrar su vigésimo gol en un campeonato que lo tiene como máximo artillero.
El neerlandés Denzel Dumfries, a los 40', sentenció el partido antes de cerrarse el primer capítulo para el equipo de Simone Inzaghi, quien regresó tras cumplir una fecha de suspensión y hoy gritó el cuarto al borde del campo de juego convertido en tiempo adicionado por el austríaco Marko Arnáutovic.
Este último había ingresado a los 60' por Martínez, titular aunque se especulaba que tendría descanso y quien dejó la cancha junto con Thuram, reemplazado por el chileno Alexis Sánchez, al que el "Toro" había sustituido aquella tarde de septiembre frente a este mismo rival. 
Inter refrendó los pronósticos previos y Salernitana y el mexicano Guillermo "Memo" Ochoa volvieron a padecer su poderío ofensivo en un partido que el argentino Agustín Martegani observó desde el banco.
En un duelo sin equivalencias, Inter extendió su cosecha de puntos (63) y de goles (59 y sólo 12 en contra) y sumó su vigésima victoria (perdió apenas un partido), antes de visitar el domingo de la próxima semana a un Lecce que hoy cayó por 2-0 en campo del Torino en el inicio de la vigésimo quinta fecha y de recibir a Atalanta, tres días después, de uno de los postergados de la vigésimo primera.
Del lado opuesto de la tabla marcha Salernitana, que impidió el duelo entre los hermanos Inzaghi al despedir a Filippo tras la derrota del pasado fin de semana frente al Empoli y que se hunde al sumar su decimosexto revés en el campeonato en 25 fechas, en las cuales celebró apenas dos victorias.
Con 13 puntos, el equipo de Salerno quedó a siete de distancia del Sassuolo, que tiene dos partidos menos y precede en la tabla también a Hellas Verona (19) y a Cagliari (18), ambos con un partido menos que el último de la clase en la que Inter, hoy frente a unos 73 mil aficionados, refrendó ser el mejor alumno y manda en el campeonato con un campo de ventaja sobre el resto.
El camino hacia la reconquista del "scudetto", cuando le quedan por jugar 14 partidos en el torneo (incluido el pendiente), parece allanado no sólo por la distancia que lleva sobre sus seguidores, sino por la efectividad y el fútbol que despliega, imposible de sostener para cualquier adversario.
Habrá que ver qué sucede este martes, cuando reciba en San Siro en el partido de ida de octavos de final de la Champions al Atlético Madrid del argentino Diego Simeone (que jugó dos temporadas en Inter y sumó la Copa UEFA, hoy Europa League en 1997-98), un rival que sabe defenderse bien y lastimar de contragolpe.
Hoy, Salernitana no tuvo opciones en un partido que empezó a definirse con los goles de Thuram (décimo en el torneo) y de Martínez, al que Dumfries terminó de sentenciar en apenas un tiempo en el que el líder del campeonato no le dio respiro y la dominó del primer al último minuto.
Las cifras finales indican que el equipo de Inzaghi monopolizó la tenencia del balón en un 70 por ciento, remató 25 veces al arco de Ochoa, acertó en cuatro, estrelló dos remates en los postes y contó con 18 tiros de esquina a favor contra ninguno de su rival, que convirtió al arquero suizo Yann Sommer en un espectador de lujo.
El efecto Liverani, quien en sus pocos días al frente del plantel intentó convencerlo de no sentirse vencido antes de que el balón comenzase a rodar, hoy no se dejó ver y Salernitana pareció jugar con más temor que respeto, situación que Inter no desaprovechó para superarla  en todos los sectores de la cancha y lastimarla cada vez que pudo, o casi siempre.
La visita no encontró soluciones para frenar el ímpetu de un rival que no le dio respiro y que sólo cuando aseguró lo que pretendía asegurar le dio descanso a algunos de los titulares para preservarlos para el próximo compromiso, sabiendo que no corría riesgos frente a un adversario superado física y mentalmente.
El planteo diseñado por Inzaghi se cumplió a la perfección, con Inter yendo a buscar el partido desde el pitazo inicial del árbitro Marco Piccinini y generando la primera situación a los dos minutos, cuando Ochoa fue llamado a intervenir ante un cabezazo de Alessandro Bastoni al que sucedió un remate de Thuram en el poste.
El travesaño y el mexicano volvieron a aparecer en escena minutos más tarde para dejarle atragantado el grito de gol a Nicoló Barella y luego Martínez desperdició sólo frente al arco un pase de Dumfries en el área que hacía presagiar que no sería la noche de Inter, ni del capitán argentino.
Pero era cuestión de tiempo para que ambos conjurasen el "maleficio" y fue tras una jugada iniciada por el brasileño Carlos Augusto que Thuram trocó por gol.
Salernitana sacó del medio y 30 segundos después Inter ya volvía a acecharla con Carlos Augusto, quien está vez envió un centro que le permitió a Martínez estirar la ventaja con un violento derechazo que lo convierte en el octavo máximo artillero en la historia del club con 125 festejos y el tercero en celebrar al menos 20 en un mismo campeonato junto con el húngaro Istvan Nyers y el legendario Giusseppe Meazza.
Como si algo le faltara a Liverani en el estreno, el visitante perdió al alemán Jerome Boateng por lesión poco después, mientras Inter no cejaba en sus ataques buscando el tercer gol, que antes del descanso convirtió Dumfries aprovechando uno de los pocos errores de Ochoa al no retener un balón que se desvió en el camino en el griego Triantafyllos Pasalidis.
Fin de la historia para un partido resuelto, cuyo segundo capítulo se pareció más a un entrenamiento para Inter ante un rival que se replegó para evitar un papelón mayor y que Arnautovic sentenció en el cierre como para justificar su ingreso, logrando lo que no habían podido lograr el neerlandés Stefan De Vrij, el turco Hakan Calhanoglu y el chileno Sánchez. (ANSA).