Francisco pide no aumentar las tensiones en Medio Oriente

Mensaje tras la audiencia de los miércoles.

El Papa, durante la audiencia de hoy. (foto: ANSA)
El Papa, durante la audiencia de hoy. (foto: ANSA)

(ANSA) CIUDAD DEL VATICANO - El Papa Francisco pidió hoy evitar "cualquier paso que aumente la tensión en Oriente Medio y otros escenarios de guerra", al final de la audiencia general de los miércoles en el Vaticano.
    "No olvidemos a los países que están en guerra, no olvidemos a Ucrania, Palestina, Israel, no olvidemos a los habitantes de la Franja de Gaza que tanto sufren. Oremos por las tantas víctimas de la guerra, tantas víctimas", pidió Francisco.
    El Papa destacó que "la guerra siempre destruye. La guerra no siembra amor, siembra odio. La guerra es una verdadera derrota humana".
    El Pontífice pidió también rezar por las víctimas del ataque iraní con misiles en Erbil, en el Kurdistán iraquí.
    Durante la catequesis de la audiencia, Francisco se refirió a la relación entre cristianismo y sexualidad, en especial al vicio de la lujuria.
    "Las buenas relaciones entre vecinos no se construyen con acciones similares, sino con diálogo y colaboración", subrayó.
    "El placer sexual, que es un don de Dios, se ve socavado por la pornografía: una satisfacción sin una relación, que puede generar formas de adicción", advirtió.
    "Debemos defender el amor" subrayó, y consideró que "ganar la batalla contra la lujuria, contra la 'cosificación' del otro, puede ser una tarea que dura toda la vida", añadió el Papa en la catequesis dedicada al vicio de la lujuria.
    "El premio de esta batalla" contra el vicio de la lujuria "es el más importante de todos, porque se trata de preservar esa belleza que Dios escribió en su creación cuando imaginó el amor entre el hombre y la mujer. Esa belleza que nos hace creer que construir una historia juntos es mejor que ir a la caza de aventuras", como "tantos Don Juanes".
    Para Francisco, "cultivar la ternura es mejor que doblegarse ante el demonio de la posesión. El verdadero amor es servir, es mejor que conquistar. Porque si no hay amor, la vida es triste soledad".
    El Pontífice destacó que la "castidad" es una "virtud que no debe confundirse con la abstinencia sexual. No, la castidad está más allá de la abstinencia sexual", es "la voluntad de no poseer nunca al otro".
    "Amar significa respetar al otro, buscar su felicidad, cultivar la empatía por sus sentimientos, ponerse en el conocimiento de un cuerpo, de una psicología y un alma que no es nuestra, y que debe ser contemplada por la belleza que encierra", explicó.
    "Amar es bello", subrayó Francisco en la catequesis dedicada al vicio de la lujuria. A veces el enamoramiento "está desfigurado por el demonio de la lujuria, y este vicio es particularmente odioso, porque devasta las relaciones entre las personas".
    "Desgraciadamente, las noticias cotidianas son suficientes para documentar tal realidad. ¿Cuántas relaciones comenzaron de la mejor manera y luego se transformaron en relaciones tóxicas, de posesión del otro, carentes de respeto y de sentido de límites?", explicó el Pontífice.
    El Papa afirmó que "en el cristianismo no se condena el instinto sexual" y recordó que un libro de la Biblia, el Cantar de los Cantares, "es un estupendo poema de amor entre dos novios. Sin embargo, esta hermosa dimensión de nuestra humanidad no está exenta de peligros".
    "Si no está contaminado por el vicio, el enamoramiento, subrayó, es uno de los sentimientos más puros. Una persona enamorada se vuelve generosa, disfruta haciendo regalos, escribe cartas y poemas, deja de pensar en sí mismo para proyectarse completamente hacia el otro". "¡Esto es hermoso!".
    "Y si le preguntas a un amante por qué ama, no encontrará respuesta: en muchos sentidos el suyo es un amor incondicional, sin ningún motivo", concluyó. (ANSA).