Otra tragedia de migrantes, en el mar sin comida ni agua, 60 muertos

Tragedia en el Mediterráneo, mientras la normativa italiana está empantanada en la UE

Otra tragedia en el Mediterráneo, 60 muertos (foto: ANSA)
Otra tragedia en el Mediterráneo, 60 muertos (foto: ANSA)

(ANSA) - ROMA, por Domenico Palesse - Permanecieron durante una semana sin agua ni comida, a merced de las olas y del terror. Contaron a los socorristas la pesadilla de ese viaje atroz, de las sesenta personas que murieron en el mar, ante sus ojos. Entre ellos también había un niño de un año y medio, junto con su madre.
    Es una tragedia más en el Mediterráneo, en ese cementerio líquido, donde en las últimas 24 horas el Ocean Viking, el barco de la ONG SOS Mediterranee, ha salvado a casi 300 personas, incluidos los 25 sobrevivientes de la barcaza que se averió frente a las costas de Libia. Un rescate justo cuando, en el plano judicial, llegaba la noticia de la decisión del Tribunal de Justicia Europeo de rechazar el procedimiento de urgencia del decreto Cutro que, por tanto, será tramitado con el procedimiento ordinario.
    Se trata de una ley que aumentará las penas contra los traficantes de inmigrantes en el mar Mediterráneo y limitará el estatus de "protección especial", propuesta por el Gobierno tras el naufragio del 26 de febrero frente a las costas de la localidad de Cutro (Calabria, sur) en el que murieron al menos 94 personas. En el decreto hay normas dirigidas a simplificar el proceso de expulsión, otras para mejorar los centros de permanencia para la repatriación e instrumentos para intervenir en caso de gestión opaca de los centros de acogida de inmigrantes.
    Estrasburgo tendrá que decidir sobre algunos recursos que el Ministerio del Interior había presentado ante el Tribunal de Casación contra las órdenes del Tribunal de Catania de no validar la detención de algunos inmigrantes tunecinos en Pozzallo, en aplicación de lo dispuesto en el decreto gubernamental después de la tragedia de Cutro.
    Informaciones judiciales aparte, lo que queda de una nueva masacre en el Mediterráneo son las palabras de quienes lograron salvarse. El bote salió de Zawiya hace una semana, pero después de 3 días de navegación se rompió el motor. Los migrantes permanecieron a merced del mar durante cuatro largos días, sin agua ni comida, antes de que la tripulación del Ocean Viking los descubriera. Horas interminables en las que murieron decenas de personas.
    "Conocí a un hombre que perdió a su mujer y a su hijo de un año y medio. El niño murió los primeros días de navegación, la madre el cuarto. Todos eran senegaleses. Y sí, llevaban más de dos años en Libia", contó la portavoz de la ONG, Lucille Guenier. Junto a ellos, a bordo del bote, se encontraban alrededor de un centenar de personas que habían llegado "al final de su resistencia física", según explicaron los médicos de Ocean Viking.
    "Dos personas se habían desmayad, muchas otras estaban en hipotermia y casi todas extremadamente deshidratadas, habiendo bebido solo un poco de agua de mar para sobrevivir", detallaron los galenoss. La reacción psicológica también es inevitable, tras presenciar la muerte de decenas de personas, familiares, amigos o simplemente conocidos, tragados por el mar.
    Dos de los sobrevivientes fueron evacuados del Ocean Viking con un helicóptero de la Guardia Costera que los trasladó a la isla italiana de Lampedusa. Desde allí, los dos inmigrantes fueron trasladados nuevamente a bordo de dos helicópteros e ingresados en los hospitales de Agrigento y Palermo para recibir tratamiento.
    Pero el desesperado rescate de anoche no fue el único del barco SOS Mediterranee, que llevó a cabo otros dos rescates siguiendo instrucciones de la Guardia Costera italiana, salvando la vida de otras 224 personas, entre ellas varias mujeres y 35 menores acompañados. Ahora les espera otro largo viaje hacia el puerto seguro que les ha sido asignado, el de Ancona.
    "El viaje de 1.450 kilómetros -informa la ONG- corre el riesgo de empeorar las condiciones médicas de los náufragos, algunos todavía necesitan oxígeno para recuperarse".
    Inevitablemente estalla la controversia: la Organización Internacional para las Migraciones define el sistema de salvamento marítimo como "en gran medida insuficiente" y lanza un llamamiento para "hacer más para salvar vidas".
    ACNUR -la oficina ONU de los refugiados- expresó su "profunda tristeza" lanzando un llamamiento y dijo que "no se debe poner a las personas en situación de arriesgar sus vidas en busca de seguridad".
    El líder del grupo en el Senado italiano de la Alianza Verde e Izquierda, Peppe De Cristofaro, habla de "una nueva masacre de inocentes", mientras que el jefe del Partido Demócrata (PD) para las políticas migratorias, Pierfrancesco Majorino, acusa al gobierno italiano de "la enésima vergonzosa masacre sin alivio". Las críticas también proceden del M5S y de +Europa, y el secretario Riccardo Magi pide una misión europea de vigilancia y salvamento en el Mediterráneo. (ANSA).