Zelensky replica al Papa por su llamado a la rendición

"No mediar virtualmente".Moscú: "Kiev es un callejón sin salida"

Pope Francis meets Ukrainian President Zelensky (foto: ANSA)
Pope Francis meets Ukrainian President Zelensky (foto: ANSA)

(ANSA) - ROMA, Por Stefano Intreccialagli - El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, replicó las declaraciones del papa Francisco -que le pidió que tenga "valentía" de rendirse ante Vladimir Putin-, y agradeció a "cada capellán que está en el ejército" y en primera línea.
    "Agradezco a cada capellán ucraniano que está en el ejército, en las Fuerzas de Defensa. Están en primera línea, protegiendo la vida y la humanidad, apoyando con oración, diálogo y acciones. Esto es lo que es la Iglesia: está unida ante las personas, no en algún lugar, a mil quinientas millas de distancia, virtualmente mediando entre alguien que quiere vivir y alguien que quiere destruirte.
    Zelensky respondió así de contundente al llamamiento del Sumo Pontífice a negociar la paz en Ucrania, expresando toda la indignación de Kiev, que no está dispuesta a aceptar la rendición.
    "Los asesinos y torturadores rusos no avanzan hacia Europa solo porque los ucranianos los retienen con armas y bajo la bandera azul y amarilla", añadió el presidente ucraniano, que devuelve así al remitente la propuesta de Jorge Bergoglio de tener "la valentía de la bandera blanca" para tratar con Moscú, ya condenada por Dmytro Kuleba: el estandarte ucraniano es aquel "con el que vivimos, morimos y vencemos. Nunca izaremos otras banderas", afirmó el ministro de Asuntos Exteriores de Kiev.
    "La locura rusa debe perder esta guerra y haremos todo por ello", había sentenciado previamente Zelensky, sin citar directamente al Santo Padre, con quien la distancia es ahora sideral.
    En tanto, Moscú se regodea: "Cada experto, cada político, cada diplomático comprende hoy" que la situación en Ucrania "está en un callejón sin salida", declaró a ANSA la portavoz del ministerio ruso de Asuntos Exteriores, Maria Zakharova, según la cual el Pontífice no se dirige a Kiev, sino a Occidente, que "fracasó", para pedirle que "deje de lado sus ambiciones y admita que se equivocó".
    "Muchos diplomáticos y países piden negociaciones", añadió la vocera, argumentando que Rusia nunca se echó para atrás en ninguna eventual tratativa. Pero, como es conocido, a las condiciones del Kremlin.
    Kuleba, sin embargo, "agradeció a Su Santidad el papa Francisco por sus constantes oraciones por la paz", reiterado también en el último Angelus. Pero en lugar de hacer llamamientos a la rendición, "el Papa debería encontrar la oportunidad de realizar una visita apostólica a Ucrania", afirmó el ministro, relanzando una vez más la invitación. Sin embargo acusó al Papa de poner al mismo nivel "el bien y el mal", "llamándolos negociaciones".
    En cuanto a la bandera blanca, "conocemos esta estrategia del Vaticano desde la primera mitad del siglo XX", atacó a continuación el jefe de la diplomacia ucraniana, en clara referencia a las acusaciones de silencio de la Iglesia ante crímenes nazis. "Los invito a evitar repetir los errores del pasado", advirtió.
    La embajada de Ucrania ante la Santa Sede también hizo comparaciones con la historia y no ocultó su irritación: "¿Alguien ha hablado alguna vez en serio de las negociaciones de paz con Hitler y de la bandera blanca para satisfacerlo? La lección es solo una: si queremos poner fin a la guerra, debemos hacer todo lo posible para matar al "Dragón" ruso.
    Las palabras de Francisco -tan directas por primera vez al invitar a Kiev a negociar- también amplían la brecha con la comunidad católica local: "¡En Ucrania nadie tiene la posibilidad de rendirse! Y todos aquellos que miran con escepticismo nuestra capacidad de permanecer de pie, decimos: ¡venga a Ucrania y lo verá!", declaró el líder de la Iglesia greco-católica ucraniana, Sviatoslav Shevchuk.
    Los aliados también se unen en torno a la lucha de Kiev contra el invasor ruso: "¿Qué tal si, para mantener el equilibrio, animamos a Putin a tener el coraje de retirar su ejército de Ucrania? La paz se alcanzaría inmediatamente sin necesidad de negociaciones", comentó polémico el ministro de Asuntos Exteriores de la católica Polonia, Radoslaw Sikorski.
    Y desde los países bálticos, el presidente de Letonia, Edgars Rinkevics, destacó que "no debemos capitular ante el mal, sino luchar y derrotarlo para que levante la bandera blanca".
    Para la embajadora de la UE ante la Santa Sede, Alexandra Valkenburg, es Rusia la que "puede poner fin inmediatamente a esta guerra, respetando la soberanía y la integridad territorial de Ucrania". Era evidente que las palabras del pontífice provocarían indignación y enojo en Ucrania: después de más de dos años de guerra, las llamadas al diálogo siguen siendo inaceptables para Kiev, que no ve otra opción que luchar contra el invasor ruso.
    Una batalla que ahora cruza a menudo la frontera y llega al corazón de Rusia: el gobernador de Leningrado, Alexander Drozdenko, afirmó que un dron fue derribado en la región del noroeste de Rusia, lo que provocó el cierre del espacio aéreo y la suspensión temporal de las operaciones en el Aeropuerto de San Petersburgo.
    Una mujer murió en un pueblo de la región de Kursk por un ataque de Kiev y 4 drones ucranianos fueron destruidos en Belgorod, acusaron las autoridades.
    En tanto, es en el frente donde los ucranianos luchan por obtener resultados tras el avance ruso de las últimas semanas.
    Obtenido -escribió la cadena CNN - también mediante el uso de la poderosa bomba aérea Fab-1500 que aparentemente está diezmando las defensas ucranianas.
    Y en Zaporiyia, Kiev informó que las tropas rusas utilizaron granadas de gas cloropicrina para "asfixiar a los soldados ucranianos". (ANSA).