"Putin compra sistemas Starlink de Musk a los árabes"

La inteligencia de Kiev tras desmentidas de Tesla y el Kremlin

(ANSA) - ROMA, 13 FEB - Las tensiones entre Kiev y Elon Musk, seguían, después de que el hombre más rico del mundo haya sido acusado de suministrar más o menos directamente el sistema de comunicación por satélite Starlink al presidente ruso, Vladimir Putin, con quien el multimillonario habló el año pasado, antes de lanzar su personal e improbable plan de paz para Ucrania.
    El último golpe al jefe de Tesla provino de la inteligencia militar de Kiev: los rusos compran el sistema de satélites a "países árabes", es la acusación, acompañada del audio de una conversación entre dos presuntos soldados de Moscú en el que están implicados los árabes.
    "Los compramos por 200.000 rublos cada uno", poco más de 2.000 dólares, se afirmó en la misma conversación, parcialmente conocida ya el domingo pasado, cuando Musk fue acusado de suministrar los sistemas a Moscú.
    Además, hubo acusaciones por la red social Telegram, temible rival de la X (antes Twitter) de Musk, que aunque fue fundada por el ruso Pavel Durov es muy usada por las autoridades ucranianas.
    "Muchas informaciones falsas afirman que SpaceX está vendiendo terminales Starlink a Rusia. Esto es categóricamente falso. Ningún Starlink se vendió directa o indirectamente a Rusia", respondió rápidamente el propietario de Tesla, obviamente a través de X.
    Esa información también fue negada tajantemente por el Kremlin, que afirmó que no puede utilizar Starlink "de ninguna manera".
    "Esos sistemas no están certificados por nosotros, por lo que no pueden ser suministrados oficialmente aquí", dijo el portavoz de Putin, Dmitry Peskov.
    No es el primer duelo entre el multimillonario sudafricano y Kiev, quien el año pasado llegó a decir que Musk tenía las manos manchadas de sangre tras haber ordenado desactivar la red para evitar un ataque con drones en la Crimea ocupada por Rusia.
    Un hecho desmentido, aunque es oficial que Space X tomó medidas para impedir el uso de Starlink para controlar drones de ataque, "porque el sistema no es un arma".
    Musk es considerado el "rey" indiscutible del espacio: su Starlink, valuado en 180.000 millones de dólares y con una flota de más de 4.500 satélites, garantiza el acceso a Internet en zonas de guerra y afectadas por catástrofes naturales, además de ser imprescindible en Ucrania y haber ayudado a activistas en Irán y Turquía.
    Por último, a principios de año, Space X lanzó al espacio un cohete Falcon 9, que puso en órbita 21 satélites Starlink.
    Seis de ellos se distinguen del resto: están equipados con una nueva tecnología que les permite comunicarse directamente con los teléfonos móviles, garantizando la conexión incluso sin antenas. (ANSA).