La protesta agita a Bélgica, Francia en calma

En Francia se desmoviliza tras promesas del gobierno y la UE

Los tractores bloquean la frontera entre Bélgica y Países Bajos (foto: ANSA)
Los tractores bloquean la frontera entre Bélgica y Países Bajos (foto: ANSA)

(ANSA) - BRUSELAS, por Valentina Brini - El día después del asedio, la espera de respuestas concretas. Y una marcha que no se detiene. Tras salir de Bruselas al son de las bocinas y con los últimos rescoldos de los fuegos de protesta todavía encendidos, en Bélgica los tractores siguen ejerciendo presión sobre la política nacional y europea, avanzando hasta las fronteras con Países Bajos y atacando los almacenes de los grandes supermercados.
    Un enfado que el primer ministro belga, Alexander De Croo, intenta sofocar apelando a la eliminación de los bloqueos y reafirmando el compromiso -acentuado por el liderazgo de la presidencia de la UE- de dialogar. Y que los nacionalistas flamencos del ultraderechista Vlaams Belang sigan adelante, reafirmando su oposición a "todos los dictados verdes europeos".
    Mientras, al otro lado de la frontera, los primeros compromisos del primer ministro francés, Gabriel Attal, y de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, parecen calmar los ánimos de los chalecos verdes.
    Tras pasar la noche del Jueves Negro en el barrio de las instituciones de la UE, la capital belga amanece con las calles ya libres de tractores. Sin embargo, los bloqueos se multiplican en Valonia y más al norte, en Flandes, en las principales arterias fronterizas con Holanda.
    Las demandas son las mismas: mayores ingresos, un fin a las limitaciones del Pacto Verde, más apoyo a la PAC (Política Agrícola Común), no al Mercosur. Y quienes acaban en el punto de mira son los centros logísticos de gran distribución repartidos por todo el país. Las acciones de obstrucción afectan a la descarga y carga de mercancías de las grandes Colruyt, Delhaize, Lidl y Aldi, poniendo así de rodillas los suministros y los stocks. Una movilización que deja las góndolas cada vez más vacíos, abriendo un enfrentamiento con los supermercados, dispuestos, con orden de evacuación en mano, a enviar agentes judiciales para ahuyentar a los tractores.
    Al otro lado de la frontera, sin embargo, las protestas están amainando ante los "progresos", que se esperan, según los dos principales sindicatos del sector, "a nivel nacional y europeo". Progreso vinculado a las concesiones de Attal y Von der Leyen y ante el cual los agricultores vuelven paulatinamente a cuidar sus tierras, abandonando el campo del conflicto.
    Bruselas ya está trabajando con los gobiernos nacionales para finalizar su propuesta, prometida para el 26 de febrero, para reducir las cargas administrativas que pesan sobre los agricultores. La simplificación de la Política Agrícola Común, vista por el Palacio Berlaymont casi como "un organismo vivo, que respira" y "siempre en evolución", está a la cabeza de las prioridades reafirmadas por la UE.
    El nuevo PAC, sin embargo, como subraya la comunidad, otorga "una considerable discreción" a los Veintisiete, que "tienen un papel muy importante que desempeñar" también para "diseñar planes y programas que den resultados para los agricultores, la seguridad alimentaria y el clima y sostenibilidad". Entonces el trabajo debe realizarse "lado a lado". El mensaje de los agricultores, asegura De Croo, "ha sido recibido". También en vista de las elecciones parlamentaria de junio. (ANSA).