Siete trabajadores de ONG asesinados en Gaza

Por bombardeo israelí, repartían comida

(ANSA) - MADRID 2 ABR - Siete trabajadores de World Central Kitchen (WCK), ONG fundada por el chef español José Andrés, fueron asesinados en Gaza por un bombardeo de Israel, país al que el premier, Pedro Sánchez, exigió que aclarase las circunstancias.
    Israel admitió que uno de sus bombardeos contra la Franja de Gaza fue el responsable de las muertes de los trabajadores de WCK.
    "El trágico incidente de anoche ocurrió como resultado de un ataque de las FDI (Fuerzas de Defensa de Israel) y estamos investigando las circunstancias", afirmó un comunicado del ejército.
    El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, manifestó que el ataque "no fue intencionado. Esto sucede en tiempos de guerra", aseguró.
    Añadió que "lo estamos investigando a fondo en contacto con los gobiernos (de los extranjeros muertos) y haremos todo lo posible para garantizar que esto no vuelva a suceder".
    Horas antes, Sánchez, de viaje en Jordania, había exigido a Israel que "el Gobierno israelí aclare las circunstancias de este brutal ataque que se ha llevado la vida de siete personas que solo hacían cooperar".
    En la red social X Sánchez se mostró "horrorizado" y escribió: "Vuestra solidaridad, altruismo y compromiso con los que más lo necesitan, es un orgullo. El Gobierno de España está con vosotros".
    Los cooperantes viajaban en dos coches "blindados e identificados con el logo de WCK" y fueron alcanzados cuando salían de un almacén de Deir el Balah, en el centro de Gaza, pese a haber coordinado sus movimientos con el ejército israelí, denunció la ONG en un comunicado.
    El equipo acababa de descargar más de 100 toneladas de comida llevada a Gaza por la ruta marítima.
    El pasado 15 de marzo el buque Open Arms, de una ONG española, descargó 200 toneladas de alimentos desde Chipre en Gaza en una misión junto con WCK convirtiéndose en la primera ayuda humanitaria llegada a Gaza por mar.
    WCK, que lleva seis meses en Gaza, donde sirvió más de 42 millones de comidas, anunció que suspende sus operaciones.
    Entre los fallecidos hay tres palestinos, una australiana, un polaco, un británico y un ciudadano con doble nacionalidad estadounidense y canadiense.
    El chef Andrés condenó el ataque y exigió al gobierno israelí "poner fin a esta matanza indiscriminada. Tiene que dejar de restringir la ayuda humanitaria, dejar de matar a civiles y cooperantes y dejar de utilizar los alimentos como arma", escribió. (ANSA).