Críticas de Italia y otros países de Occidente al triunfo de Putin

"Nadie nos intimidará", sostiene líder del Kremlin

Russian President Putin addresses election results (foto: ANSA)
Russian President Putin addresses election results (foto: ANSA)

(ANSA) - MOSCA - El gobierno de la premier italiana, Giorgia Meloni, sostuvo hoy que las elecciones de Rusia, donde el presidente Vladimir Putin arrasó en las urnas, no fueron "ni libre ni regulares", un comentario coincidente con varios países de Occidente.
    "Las elecciones en Rusia no fueron ni libres ni regulares y también involucraron territorios ucranianos ocupados ilegalmente. Seguimos trabajando por una paz justa que lleve a Rusia a poner fin a la guerra de agresión contra Ucrania en cumplimiento del derecho internacional", escribió el canciller italiano, Antonio Tajani, en su cuenta de la red social X.
    Lo cierto es que ni las críticas, ni las protestas de los seguidores de Alexei Navalny, ni los ataques a las regiones fronterizas con Ucrania impidieron a Putin confirmarse como presidente con porcentajes récords cercanos al 90%. Se trata del quinto mandato tras 24 años en el poder y ahora apunta a 2030.
    Putin, compareciendo por la tarde en la sede de la campaña electoral, agradeció a los rusos su "total confianza".
    Prometiendo que el país se hará más fuerte y advirtiendo a los adversarios que "nadie nos intimidará ni nos aplastará".
    Además rompió el silencio sobre su oponente, que murió en prisión hace casi un mes, nombrándolo en público y diciendo que su muerte fue un "acontecimiento triste".
    El jefe del Kremlin se adjudicó entre el 87% y el 89% de las preferencias, con los otros tres candidatos prácticamente aniquilados. El comunista Nikolai Kharitonov, en segunda posición, se detuvo en 4,7%, el de Gente Nueva, Vladislav Davankov, en 3,6% y el del Partido Liberal Democrático Leonid Slutsky en 2,5%.
    Los tres días en que se desarrollaron por primera vez las consultas dieron los resultados deseados incluso en términos de participación, según datos oficiales.
    La afluencia fue de más del 73%, frente al 67,5% registrado en las elecciones presidenciales de 2018. Mientras se esperan los datos del voto electrónico.
    Una participación masiva, entre el 80% y el 90%, fue anunciada en las cuatro regiones ucranianas parcialmente controladas por las tropas de Moscú y anexadas por Rusia en 2022: Donetsk, Lugansk, Zaporiyia y Jerson. Aquí la victoria de Putin fue, si cabe, aún más clara. Los porcentajes llegan al 95% en Donetsk, 94% en Lugansk, 93% en la región de Zaporiyia y 88% en Jerson.
    El más longevo líder al término de la jornada subrayó que "el resultado de las elecciones demuestra que Rusia es una gran familia" y que hay "total confianza entre los ciudadanos en que haremos todo según lo previsto". Y dirigió unas "palabras especiales de agradecimiento a los soldados" que luchan en Ucrania desde hace más de dos años: "llevan a cabo la tarea más importante que es proteger a nuestro pueblo".
    Luego, Putin advirtió a quienes quieren desafiar a Rusia: "Por mucho que hayan intentado asustarnos, suprimir nuestra voluntad, nuestra conciencia, nadie lo consiguió jamás en la historia. Fracasaron ahora y fracasarán en el futuro". Y dijo a la OTAN que un conflicto llevaría "a un paso de la tercera guerra mundial".
    Sorpresivamente, luego habló públicamente de Navalny nombrándolo, un hecho muy raro hasta ahora. Y explicó que había aceptado intercambiarlo por rehenes retenidos en Occidente, pero con la condición de no regresar a Rusia. Desde Kiev, Volodymyr Zelensky llamó a Putin un hombre "enfermo de poder" que quiere "reinar eternamente", y afirmó que las elecciones rusas "no tienen legitimidad".
    En cambio, el expresidente ruso Dmitry Medvedev elogió lo que llamó la "brillante victoria" de Putin. Occidente "fracasó" en sus intentos de boicotear las elecciones, afirmó el Ministerio de Asuntos Exteriores, cuya portavoz, María Zajárova, volvió a lanzar la acusación contra los diplomáticos de los países occidentales de "interferencia" en el proceso electoral.
    Y esto se debe en particular al apoyo de los países de la UE y de Estados Unidos a los opositores.
    Tras conocerse la victoria de Putin llegó una firme condena de Occidente por una votación considerada completamente falsa.
    La condena de los líderes occidentales, sin embargo, ya se expresó claramente en los minutos posteriores a las primeras encuestas a pie de urna.
    "No fueron unas elecciones libres ni justas", subrayó el ministro de Asuntos Exteriores británico, David Cameron.
    Las elecciones en Rusia "claramente no fueron ni libres ni justas. Putin encarceló a sus oponentes políticos y así les impidió competir contra él", fue el primer comentario de la Casa Blanca. En Europa, entre los primeros en condenar la votación estuvieron los países del Este.
    En tanto, los ministros de Asuntos Exteriores de la UE reaccionarán con un nuevo paquete de sanciones, todas centradas en la violación de los derechos humanos y vinculadas a la muerte de Navalny. Y, en los próximos días, se espera la propuesta sobre el uso de fondos rusos congelados para enviar armas a Kiev.
    Colas de cientos de personas se formaron a las 12 frente a los colegios electorales del centro de Moscú y otras ciudades en respuesta a la apelación lanzada por el propio Navalny poco antes de su muerte para el llamado "Mediodía contra Putin". Pero todo se desarrolló sin incidentes graves, aunque la ONG Ovd-Info informó de 74 detenciones en toda Rusia, principalmente debido a incidentes de protesta individuales.
    Leonid Volkov, ex mano derecha de Navalny, atacado con un martillo en los últimos días en Lituania, afirmó que la aplastante victoria de Putin "no tiene nada que ver con la realidad".
    Incluso en la región fronteriza de Belgorod los colegios electorales estuvieron abiertos durante estos tres días, a pesar de los repetidos bombardeos ucranianos y los intentos de infiltración reivindicados por grupos paramilitares rusos que forman parte de las fuerzas de Kiev.
    Rusia afrontó estas tres jornadas electorales en un clima de tensión por temores de seguridad.
    En Moscú fue visible hoy un notable despliegue policial en varios puntos estratégicos, incluidas las principales estaciones de metro. Y el día comenzó con el fuego antiaéreo cerca de los aeropuertos internacionales de Vnukovo y Domodedovo.
    El alcalde Serghei Sobyanin anunció que un dron fue derribado cerca de este segundo aeropuerto. Pero los ojos del mundo entero están ahora puestos en los próximos pasos de Vladimir Putin. (ANSA).