Marsilio adelanta a D'Amico, centroderecha confiada

El gobernador saliente superaba a su retador de amplia alianza

Marsilio adelanta a D'Amico, centroderecha confiada (foto: ANSA)
Marsilio adelanta a D'Amico, centroderecha confiada (foto: ANSA)

(ANSA) - L'AQUILA - En las elecciones de los Abruzos, el gobernador saliente Marco Marsilio, apoyado por la centroderecha, gana terreno sobre Luciano D'Amico, que se presenta como candidato por la amplia alianza de izquierda.
    Según el segundo sondeo a boca de urna, de Noto para Rete 8, el candidato de centroderecha se sitúa entre el 50,5% y el 54,5%, mientras que el resultado del candidato de centroizquierda se ubica entre el 45,5% y el 49%.
    A la coalición de Marsilio se le da entre el 49,5% y el 53,5%, y a la amplia alianza entre el 46,5% y el 50,5%. Con el pasar de los minutos, la diferencia entre los dos candidatos se acrecienta y la coalición que gobernó la región hasta ahora vislumbra un bis.
    El primer sondeo de boca de urna daba a Marsilio una ligera ventaja (entre el 48,7% y el 52,7%) sobre D'Amico (entre el 47,3% y el 51,3%).
    De confirmarse los primeros datos -en el comité de Marsilio fueron recibidos con aplausos- la centroderecha habría conseguido enfriar el entusiasmo de la amplia alianza, que espera continuar la carrera iniciada con la victoria en Cerdeña, acogida como señal de un cambio de rumbo.
    La amplia alianza de izquierda con D'Amico es mucho más que aquella de Alessandra Todde: en Abruzos, el Partido Democrata (PD), el Movimiento 5 Estrellas (M5s), Avs, Azione, Iv, +Europa, Psi y Abruzos concurren juntos.
    Fue sobre todo la dinámica de las últimas elecciones la que centró la atención de la política nacional en Abruzos, en particular en Cerdeña, con la victoria algo sorprendente de la candidata amplia, Alessandra Todde, que poco antes del voto arrancaba en clara desventaja. Lo mismo ocurre en Abruzos, donde las encuestas registran una progresiva reducción de la distancia entre el favorito Marsilio y el "retador" D'Amico.
    También por este motivo, la atención se centró durante todo el día en las cifras de participación. Porque, sobre todo, la amplitud alianza apostaba mucho en la posibilidad de convencer a los indecisos, aquellos que tenían en mente la abstención: cuanto mayor fuera el número de votantes -era por tanto el razonamiento-, mayores serían las posibilidades de una victoria de D'Amico.
    A lo largo del día, sin embargo, los datos no tranquilizaron demasiado a la amplia alianza: a las 12 horas (11 GMT), la participación era del 15,8%, por encima de las autonómicas de 2019, pero solo un 2%. A las 19 horas (18 GMT) era del 43,93%, alrededor de un 1% más que en 2019. Como ocurrió en Cerdeña, todos los líderes nacionales llegaron a los Abruzos para la campaña electoral, incluido un buen número de ministros.
    Por la centroderecha, acudieron la primera ministra, Giorgia Meloni, el secretario de la Liga, Matteo Salvini, y el de Forza Italia, Antonio Tajani, así como Lorenzo Cesa (Udc) y Maurizio Lupi (Noi Moderati). Gusto o no, los líderes de la amplia alianza también siguieron el mismo patrón que en Cerdeña: todos comprometidos, pero cada uno por su lado, porque D'Amico, al igual que Todde, quería dar una impronta regional al desafío. Así, tanto el presidente del M5s, Giuseppe Conte, como la secretaria del PD, Elly Schlein, y el líder de Action, Carlo Calenda, estuvieron de gira electoral, pero con agendas separadas.
    Todde también llegó a Abruzo para apoyar a D'Amico. A diferencia de la votación sarda, en Abruzos la votación supuso una inmersión en el bipolarismo más puro. No sólo porque sólo había dos candidatos, sin ningún otro inconveniente: por ejemplo, en Cerdeña Renato Soru, apoyado por Calenda y Matteo Renzi, seguía siendo una espina clavada para el Pd y el M5s, mientras que en Abruzos, D'Amico el apoyo del PD, del M5s, de Verdes-Izquierda y también de Acción y IV, con Più Europa y los socialistas.
    Pero sobre todo porque el sistema electoral prevé una votación clara, sin esa posibilidad de disyunción que en Cerdeña favoreció a la amplia alianza, con numerosos electores que pusieron la cruz sobre los símbolos del centroderecha y luego sobre el nombre de Todde.
    A medida que los datos del recuento en Abruzo se vayan perfeccionando, los partidos también podrán evaluar los pesos y equilibrios de poder dentro de las coaliciones: en la centroderecha, la Liga espera mantener su posición, mientras que Forza Italia pretende superarla y Hermanos de Italia (Fratelli D'Italia - FDI) consolidará cada vez más su primacía.
    En términos generales, el juego se centra en el liderazgo de la posible alianza: en Cerdeña el Partido Demócrata superó al M5s, pero en Abruzos, en las últimas elecciones regionales y en las elecciones políticas de 2022, el M5s obtuvo mejores resultados que el Partido Demócrata. (ANSA).