EEUU, riesgo de ataques en Moscú el fin de semana

Servicios de inteligencia dicen haber frustrado ataque de ISIS

(ANSA) - MOSCU, 08 MAR - Las amenazas a la seguridad de Moscú no provienen sólo de posibles ataques con drones ucranianos, según afirmó la embajada de Estados Unidos, que también les advirtió a sus ciudadanos que permanecen en la capital rusa del peligro de ataques de "extremistas" durante el fin de semana.
    La alarma apareció pocas horas después de que los servicios de inteligencia rusos dijeran que habían eliminado una célula del ISIS que planeaba un ataque contra una sinagoga de Moscú.
    La sede diplomática estadounidense no explicó si la advertencia que emitió estaba relacionada con la operación rusa, y se limitó a informar que podría producirse un ataque "en las próximas 48 horas" contra "grandes aglomeraciones en Moscú, incluidos conciertos y ciudadanos estadounidenses".
    Por eso, recomendó "evitar grandes reuniones".
    Anteriormente, la embajada estadounidense había invitado reiteradamente a sus ciudadanos a abandonar Rusia sin demoras, debido a las tensiones entre Washington y Moscú, enfrentados en el conflicto de Ucrania, que desembocó en el choque más grave y peligroso entre las dos grandes potencias nucleares desde la crisis de los misiles cubanos en 1962.
    Tras la alarma estadounidense, la Farnesina (cancillería italiana) se limitó a reiterar en el sitio web Viaggiare Sicuri las recomendaciones que ya estaban en vigencia desde hace tiempo.
    En ese sentido, sugirió a sus compatriotas en Moscú "seguir evitando, en las próximas semanas, cualquier forma de reunión en la capital, incluida la participación en eventos culturales con gran concurrencia de público".
    El texto no mencionó la advertencia estadounidense, pero se subrayó que, el jueves, "las autoridades rusas anunciaron que habían neutralizado una célula terrorista que planeaba un ataque contra Moscú".
    Las indicaciones generales sobre las normas de seguridad relativas a Rusia se mantienen sin cambios, es decir, "posponer todos los viajes al país y evaluar si la presencia en la Federación Rusa es absolutamente necesaria".
    El anuncio de las autoridades rusas al que se refiere la Farnesina es el mismo que hicieron ayer los servicios de seguridad interior, FSB, que afirmaron haber frustrado un posible ataque con armas de fuego contra los fieles de una sinagoga de la capital.
    La inteligencia rusa precisó que el ataque había sido planeado por una célula de Wilayat Khorasan, la rama afgana del ISIS, que apareció por primera vez en 2014, y que tiene como objetivo fundar un nuevo califato que reúna a varios países asiáticos, entre ellos Afganistán, Pakistán, Irán, pero también algunas ex repúblicas soviéticas, como Turkmenistán, Tayikistán y Uzbekistán.
    Para Rusia, por lo tanto, se trata de una auténtica pesadilla en sus fronteras, que despierta el recuerdo de las rebeliones islamistas en el Cáucaso Norte.
    En particular en Daguestán y Chechenia, con las dos guerras de los años 90 y una larga serie de sangrientos ataques que masacraron a civiles en varias ciudades rusas, incluida la capital.
    La alerta por posibles ataques antijudíos, señalaron algunos observadores, también es alta en Moscú, como en otras capitales europeas, debido a las tensiones derivadas del conflicto en la Franja de Gaza.
    El FSB dijo que militantes islamistas que se preparaban para actuar en la capital rusa se escondían en la región de Kaluga, a unos 160 kilómetros al suroeste de Moscú.
    "Durante una operación lanzada para detenerlos, los terroristas resistieron con armas y fueron neutralizados", se lee en un comunicado del aparato de seguridad.
    Posteriormente, en un registro de su escondite se encontraron "armas, municiones y componentes para la fabricación de artefactos explosivos caseros", añadieron las fuentes.
    (ANSA).