Miles desafiaron al Kremlin para el último adiós a Navalny

Opositor fue enterrado mientras sonaba "My Way"cantada por Sinatra.

El entierro del opositor en Moscú. (foto: EPA)
El entierro del opositor en Moscú. (foto: EPA)

(ANSA)  MOSCU 1 - El activista Alexei Navalny, principal opositor del presidente ruso Vladimir Putin, fue enterrado hoy en el cementerio Borisovskoye, en una ceremonia a la que solo fueron admitidos sus familiares y con "My Way" cantada por Frank Sinatra de sonando fondo, luego de un funeral al que asistieron miles de personas en abierto desafío a Kremlin.
    El funeral tuvo lugar en una iglesia de la capital de Rusia y fue retransmitida en directo por un equipo de la Fundación Anticorrupción, al ser ignorado por completo por la prensa oficial.
    Según el equipo de Navalny, entre 2.000 y 3.000 ciudadanos acudieron a despedir al activista, cuyo féretro fue recibido con aplausos y gritos de "Navalny, Navalny".
    La madre de Navalny, Lyudmila, fue abrazada por muchas personas fuera de la iglesia poco después de que terminara el funeral. En un vídeo compartido en las redes sociales, se puede ver a varias personas acercándose y abrazándola, diciéndole: "Gracias por tu hijo" y "perdónanos".
    Decenas de vehículos y camiones de la policía antidisturbios, muchos con botes de gas lacrimógeno, estaban estacionados en las zonas cercanas al funeral.
    "Alexei (Navalny) consideraba Terminator 2 la mejor película del mundo. La música de la escena final sonó en su funeral", escribió en X la portavoz del principal opositor del presidente ruso Vladimir Putin, Kira Yarmish.
    El ataúd de Alexey Navalny fue bajado a la tumba al son de "My Way" cantada por Frank Sinatra.
    Entre los asistentes a la ceremonia hubo varios diplomáticos occidentales como el encargado de negocios italiano el representante italiano Pietro Sferra Carini, y los embajadores Lynne Tracy de Estados Unidos, Alexander Lambsdorff de Alemania y Pierre Levy, de Francia.
    La Unión Europea también anunció que había enviado una delegación. Sin embargo, a los embajadores y diplomáticos occidentales no se les permitió entrar a la iglesia.
    Al final de la ceremonia, mientras el coche fúnebre se dirigía al cementerio de Borisovskoye, a unos 30 minutos a pie de la iglesia del Icono de la Madre de Dios, Sferra Carini logró arrojar una flor roja al vehículo.
    Durante el funeral, el Kremlin advirtió contra cualquier protesta "no autorizada".
    "Cualquier manifestación no autorizada constituirá una violación de la ley. En consecuencia, quienes participen en ella serán considerados responsables de conformidad con la ley vigente", afirmó el portavoz presidencial ruso, Dmitry Peskov, citado por la agencia de noticias Tass.
    En una llamada telefónica con periodistas, Peskov subrayó que "el Kremlin no tiene nada que decir a la familia de Navalny el día de su funeral".
    Para el ministro de Asuntos Exteriores del Reino Unido, David Cameron, Putin "intentó silenciar" a la oposición, pero "el mundo está observando" el funeral de Moscú y Navalny.
    Según el portavoz del Servicio de Acción Exterior de la UE, Peter Stano, "hay varios signos de las acciones del Kremlin en materia de violación de los derechos humanos, basta ver la represión aplicada tras la muerte" del opositor.
    Navalny, que tenía 47 años, murió el 16 de febrero en una penitenciaría rusa en el Círculo Polar Artico. Según la versión oficial se descompuso tras un paseo, pero gran parte de la comunidad internacional, entre ellos el presidente Joe Biden, apunta el dedo hacia el presidente ruso Vladimir Putin por lo ocurrido.
    A pesar de las acusaciones, el gobierno ruso negó la participación del Estado en su muerte.
    "Rendimos homenaje a un héroe de la libertad, que con valentía y coherencia mantuvo en alto el valor de la dignidad de la persona, de sus derechos inalienables, incluso en la prisión más lejana de Siberia. Su sacrificio es y será una advertencia para todos, grabado para siempre en la memoria y en la historia de nuestra Europa", escribió en las redes sociales el ministro de Empresa y Made in Italy, Adolfo Urso. (ANSA).