Exmonjas abusadas piden al Papa no ser silenciadas

Víctimas del jesuita y artista esloveno Marko Rupnik, expulsado de la orden.

Una de las exmonjas durante la conferencia de hoy. (foto: ANSA)
Una de las exmonjas durante la conferencia de hoy. (foto: ANSA)

(ANSA) ROMA - Gloria, una de las dos exmonjas de la Comunidad de Loyola, habló hoy públicamente sobre el abuso mental y sexual que sufró, junto a muchas otras, de parte del sacerdote jesuita Marko Rupnik, también conocido artista.
    "Hoy contamos nuestra historia, nuestro deseo es que se reconozca la verdad, el mal que hemos sufrido, que también se nos dé visibilidad porque somos muchas, pero nos piden que guardemos silencio, que desaparezcamos de alguna manera, nos desprestigian y ya no es aceptable", dijo Gloria.
    Gloria respondió a una pregunta concreta sobre lo que quiere decirle al papa Francisco hoy, quinto aniversario de la cumbre sobre abuso infantil convocada por el propio pontífice en el Vaticano.
    Según las dos exmonjas que han sacado hoy a la luz la historia, hay una veintena de monjas que han sufrido abusos a lo largo de los años en la Comunidad, de un total de 40 miembros.
    Las dos presuntas víctimas que hablaron hoy son Gloria y Mirjiam, italiana y eslovena respectivamente, exintegrantes de la Comunidad Ignacio de Loyola.
    "Nos conocimos en la comunidad - explicó Mirjam en una rueda de prensa con Gloria a su lado - éramos todas chicas jóvenes, llenas de ideales, pero estos ideales, junto con nuestra formación en la obediencia, fueron explotados para abusos de diversos tipos: de conciencia, de poder,. espiritual, psíquico, físico y muchas veces incluso sexual".
    "Nos encontramos frente a un muro de goma - dijeron -, que el muro se desmorone".
    Gloria contó su historia, a partir del momento en que como joven estudiante de medicina en Roma conoció a Rupnik, quien ya era considerado un padre espiritual de referencia.
    "Al principio - dijo - me sentí desorientada, confusa porque Rupnik entró en mi mundo espiritual, distorsionando también mi relación con el Señor, entró con la autoridad del padre espiritual, del confesor y también como garante del carisma de la comunidad naciente".
    Una historia hecha de abusos, dijo, pero sobre todo "un verdadero abuso de conciencia", en el que dominaron "la manipulación y el plagio".
    "Rupnik es capaz de manipular a muchas personas a su alrededor creando una red de contexto muy grande, era un contexto abusivo", insistió. (ANSA).