Zelensky nombra nuevo jefe de las Fuerzas Armadas

Zelensky intenta salir del "estancamiento".

(ANSA) - KIEV, 08 FEB - La noticia del cambio en la cúpula de las Fuerzas Armadas de Ucrania, del que se venía hablando desde hace días, supone un intento extremo del líder ucraniano de corregir la situación, y llega acompañada de una foto del apretón de manos entre el presidente Volodimir Zelensky y el general Valery Zaluzhny, a dos años del comienzo de la invasión rusa y cambia el destino de un conflicto que, según él mismo admite, se encuentra en una fase de inexorable "estancamiento".
    La decisión de echar a Zaluzhny es el más explícito reconocimiento del fracaso de la contraofensiva lanzada por Kiev en la primavera pasada, cuyos objetivos nunca se concretaron.
    Paga esto Zaluzhny, el general que desde secretos refugios dirigió al ejército ucraniano en la resistencia a Moscú, en la respuesta a la agresión querida por Putin el 24 de febrero de 2022 y en la estrategia que permitió, en un primer momento, formar un muro y enfrentarse -hasta el punto de detener y en algunos casos repeler- al poderoso ejército ruso.
    Empero, ese no ha sido el caso por mucho tiempo. Por eso necesitamos "un plan de acción realista y detallado para 2024", explicó Zelensky, al justificar su elección en un mensaje de vídeo, un plan que "tenga en cuenta la situación real en el campo de batalla actual y las perspectivas", afirmó.
    Como nuevo jefe de las Fuerzas Armadas, el presidente ucraniano eligió al general Oleksandr Syrsky, que hasta ahora comandaba las fuerzas terrestres. "El general más experimentado de Ucrania", lo llamó Zelensky, y recordó que dirigió la defensa de Kiev al comienzo de la invasión rusa y que condujo la contraofensiva de otoño de 2022 en el este que liberó la región de Járkov. Y ese fue quizás el último éxito en orden cronológico, junto con la liberación de Jérson en el mismo período, que el ejército liderado por Zaluzhny -en aquel momento una figura muy popular entre los soldados y civiles ucranianos- pudo reivindicar sin sombra alguna.
    Luego en el invierno de 2023 durante el cual los avances se medían en metros mientras los rusos construían trincheras, salvo el largo y desgastante asedio de Bakhmut, convertido en pulseada símbolo, David contra Goliat, que es estrategia militar, pero provoca tierra arrasada y miles de pérdidas.
    Fue precisamente en Bakhmut donde comenzaron a surgir las primeras fisuras entre los dirigentes políticos y militares, que hasta entonces se percibía que actuaban al unísono.
    Las grietas se hicieron cada vez más profundas a medida que la tan esperada contraofensiva no parecía producir los resultados deseados. El resto se debió a la 'fatiga' acusada por la opinión pública extranjera y a las dificultades que comenzaban a surgir en los países socios para mantener una alta atención y, por tanto, intacto el compromiso prometido a Zelensky en ayuda y armamento. Con la crisis en el Medio Oriente absorbiendo la atención y recursos, las divisiones europeas se hicieron cada vez más concretas y la resistencia en el Congreso estadounidense al nuevo paquete de ayuda, la decisión en el frente militar de Zelensky evidentemente no podía posponerse más.
    "Me reuní con el general Valery Zaluzhny. Le agradecí los dos años dedicados a defender Ucrania. Hablamos de la renovación que necesitan las Fuerzas Armadas ucranianas", anunció entonces Zelensky, con un Zaluzhny sonriente y que hizo el signo de la victoria. "Ha llegado el momento de tal renovación. Le propuse al general Zaluzhny permanecer en el equipo".
    Para el general Syrsky en su nuevo papel como jefe de las FF.AA., la primera prueba parece ser Avdiivka: o más bien, garantizar que la ciudad oriental bajo el fuego ruso ininterrumpido no sea sacrificada en la misma medida en que fue sacrificado Bakhmut, del que quedaron cenizas.
    "En los sótanos de las casas destruidas de Avdiivka, bajo los escombros, hay civiles que no pueden ser salvados", afirmó el jefe militar ucraniano de la zona, Vitaliy Barabash, en las últimas horas, mientras la ciudad está rodeada y atacada por el ejército ruso.
    "En las últimas 24 horas hubo más de 50 bombardeos masivos, desde el 1 de enero sólo en la ciudad tuvieron lugar más de 800", aseveró. "El enemigo presiona desde todas direcciones -añadió-. Los rusos nos atacan con fuerzas muy numerosas. No hay un solo edificio que no haya sido atacado en la ciudad y no hay lugar donde refugiarse".
    Mientras tanto, el ministerio de Defensa de Moscú divulgó un intercambio de 100 prisioneros de cada lado con Ucrania. El acuerdo fue negociado por los Emiratos Arabes Unidos. (ANSA).