"Sin UNRWA, ¿qué será de nosotros, los desplazados?"

"Los fondos alcanzan hasta fines de febrero. Gaza teme colapso"

"Sin UNRWA, ¿qué será de nosotros, los desplazados?" (foto: EPA)

(ANSA) - RAFAH, por Sami al-Ajrami - En el "distrito saudíta" de Rafah (en el extremo sur de la Franja) casi no se ve ya el edificio central de la UNRWA, la agencia de las Naciones Unidas para los refugiados palestinos que acabó en medio de la tormenta tras las acusaciones hechas por Israel contra 12 de sus empleados.
    Desde lejos se divisa la bandera ondeando en el tejado, cerca de la costa de Moassi. Pero todo a su alrededor está rodeado por un mar de tiendas de campaña de desplazados que ahora invadieron la vía de acceso y las zonas peatonales.
    Ese edificio -que todavía alberga un patio interior, oficinas espaciosas y bien amuebladas, un recordatorio de Gaza como era hasta el 6 de octubre- parece ahora una isla en un mar de gente desesperada, sin hogar, pero que sobrevive gracias a esa ayuda que la UNRWA distribuyó hasta ahora.
    "La congelación de fondos para nosotros - dice uno de los funcionarios, que como todos sus goletas prefieren permanecer en el anonimato- nos dejó atónitos, aniquilados. Es una verdadera catástrofe. Ni siquiera podemos imaginar un futuro".
    En una entrevista radiofónica, el portavoz local de la UNRWA, Adnan Abu Hasna, afirmó: ''Los fondos que tenemos hoy solo serán suficientes hasta finales de febrero''.
    Desde las ventanas de la oficina, mirando hacia abajo, se puede comprender mejor el vacío que dejaría la agencia si ya no pudiera funcionar.
    "En Gaza hay 13.000 empleados de la UNRWA, muchos de los cuales son refugiados. Gestionan 284 escuelas, con 300.000 estudiantes, así como 14 centros de distribución de alimentos y servicios sanitarios generalizados para 1,2 millones de refugiados. Imaginémonos -dijo uno de los funcionarios- que el personal de la UNRWA, que trabajó sin medida durante la guerra, ya no recibe salarios: ¿quién proporcionaría estos servicios?".
    Además, los refugiados de Gaza encontraron comida y alojamiento en las escuelas de la UNRWA.
    "Ahora bien, si la UNRWA deja de funcionar, ¿qué sería de ellos?". Mejor que nadie lo sabe uno de los funcionarios de la misma organización en Rafah, que perdió su casa en los combates en el norte de la Franja.
    "Mi familia está acampada aquí -relató- bajo una tienda de campaña. Si yo también pierdo mi salario mañana, ¿qué pasará con nosotros?".
    Además de su asistencia social integral en beneficio de los refugiados (incluida la distribución de cupones de alimentos), la contribución de la UNRWA a la economía de la Franja en general es muy significativa. Si en el futuro faltaran los salarios de sus empleados, después de que también se hayan congelado los de los funcionarios de la Autoridad Nacional Palestina, el comercio en la Franja pronto sentiría las consecuencias.
    "Creemos que un colapso de la UNRWA significaría un colapso para toda Gaza", admitió uno de los funcionarios.
    En el pasado, el viaje entre las oficinas de la UNRWA y el centro de Rafah duraba cinco minutos en coche. Hoy se necesitan 45 para atravesar la masa humana acumulada en las últimas semanas.
    En el camino se encuentran personas que, a falta de algo mejor, pidieron que los lleve un tractor, pagando tres shekels, 75 céntimos de euro, por ese camino.
    El colapso social descrito por los funcionarios de la UNRWA ya está presente. "Y la situación corre el riesgo de empeorar aún más", advirtieron, mientras en las conversaciones se vuelve cada vez más recurrente el temor de que dentro de poco el ejército israelí concluya las operaciones en curso en Khan Yunis para avanzar algunos kilómetros al sur hasta Rafah, en la frontera con Egipto. (ANSA).