3 soldados EEUU mueren en ataque en Jordania

Primeras víctimas estadounidenses de la guerra en Medio Oriente

(ANSA) - WASHINGTON, 28 GEN - Las primeras bajas estadounidenses en Medio Oriente desde el inicio de la guerra en Gaza aumentan el riesgo de una escalada del conflicto. Con posibles repercusiones en la campaña electoral estadounidense, donde Donald Trump insiste en que Joe Biden "nos está arrastrando a otra guerra".
    Tres soldados estadounidenses murieron en un ataque nocturno con drones contra una posición estadounidense en el noreste de Jordania, cerca de la frontera con Siria, mientras que otros 34 resultaron heridos.
    Un portavoz del Gobierno de Amán, en declaraciones a la televisión pública de su país, afirmó que el ataque no tuvo lugar en suelo jordano sino en Siria y tuvo como objetivo la base estadounidense de Al-Tanf. Pero el Pentágono insiste en su versión.
    El Wall Street Journal aclaró: La Torre 22 fue atacada, un pequeño puesto avanzado estadounidense en Jordania cerca de la base Al-Tanf, que, sin embargo, se encuentra al otro lado de la frontera, en el suroeste de Siria, donde las fuerzas estadounidenses colaboran con socios locales contra el grupo yihadista Estado Islámico (EI o ISIS).
    "Todavía estamos recopilando información sobre este ataque, pero sabemos que fue llevado a cabo por grupos militantes radicales respaldados por Irán que operan en Siria e Irak", acusó Biden en una nota difundida por la Casa Blanca, tras ser informado por su equipo para la seguridad nacional.
    El comandante en jefe prometió tomar represalias de alguna manera: "No tengan dudas, haremos que todos los responsables rindan cuentas, en el momento y de la manera que elijamos".
    Luego expresó sus condolencias y rindió homenaje a las víctimas: "Hoy el corazón de Estados Unidos está apesadumbrado... Jill y yo nos unimos a las familias y amigos de nuestros caídos, y a los estadounidenses de todo el país, para lamentar la pérdida de estos guerreros en este ataque despreciable y completamente injusto".
    "Estos soldados encarnaban lo mejor de nuestra nación: inquebrantables en su coraje, inquebrantables en su deber, intransigentes en su compromiso con nuestro país, arriesgando su propia seguridad por la de sus compatriotas y la de nuestros aliados y socios con los cuales combaten al terrorismo. Es una lucha que no cesaremos", resaltó.
    "Los tres soldados americanos que perdimos eran patriotas en el sentido más alto y su extremo sacrificio no será olvidado por nuestra nación", subrayó Biden no sin una pizca de polémica, en contraste con los atacantes del Capitolio a quienes Trump sigue llamando "patriotas".
    Se trata también del primer ataque desde el inicio de la guerra en Gaza contra las tropas estadounidenses en Jordania, un país aliado clave en Medio Oriente (con un papel crucial también en Jerusalén por su supervisión de los lugares sagrados), donde unos 3.000 soldados estadounidenses están estacionados.
    Existe, por tanto, el riesgo de una escalada y ampliación del conflicto, tras los repetidos ataques de las milicias proiraníes contra las tropas estadounidenses en Irak, Siria y Yemen, a los que el Pentágono respondió golpe por golpe. En particular en el Mar Rojo, donde continúan los ataques hutíes contra barcos comerciales, no solo estadounidenses.
    El ataque avergUenza a Biden durante las negociaciones con Doha para desbloquear fondos iraníes (6 mil millones de dólares) en dos bancos qataríes tras la liberación de algunos rehenes estadounidenses.
    Y aumenta sus dificultades electorales en el frente de guerra: más de 1.000 pastores afroamericanos, que representan a cientos de miles de fieles en todo el país, se movilizaron para pedirle un alto el fuego en Gaza. Advirtiéndole que de lo contrario corre el riesgo de perder ese crucial voto afroamericano que está intentando recuperar estos días en Carolina del Sur, la primera etapa de las primarias demócratas del 3 de febrero. (ANSA).