Primer paro general contra gobierno de Milei

Rechazo a las medidas económicas del presidente

(ANSA) - BUENOS AIRES 23 ENE - El presidente argentino, Javier Milei, enfrentará este miércoles la primera huelga general, a poco más de un mes de haber asumido, que fue convocada por los principales sindicatos del país y prevé una masiva movilización hacia el Congreso, en pleno centro de la capital argentina, en rechazo de las medidas económicas del gobierno.
    El paro se realizará mientras, justamente en el Congreso Nacional, se trata intensamente el paquete de medidas que envió el mandatario, conocido como "ley ómnibus", en la que propone achicar áreas del Estado, desregular la economía, privatizar empresas nacionales estratégicas, impulsar retenciones a la industria y reducir redes de seguridad social.
    La huelga fue convocada por la Confederación General del Trabajo (CGT), uno de los grupos sindicales más antiguos y poderosos de Argentina.
    A la CGT se sumaron otros gremios como la CTA, los trabajadores estatales y de la economía popular (UTEP), movimientos sociales y agrupaciones universitarias para manifestar su rechazo contra el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU), firmado a fines de diciembre pasado, que incluye más de 300 medidas para desregular la economía.
    Se trata de la convocatoria más rápida hecha por la CGT tras la toma de posesión de un nuevo presidente en los últimos 40 años del retorno a la democracia en Argentina, ocurrido en diciembre de 1983.
    Las centrales obreras y sus aliados ratificaron durante toda la semana su "absoluto rechazo" al decreto de necesidad y urgencia (DNU) 70/23 y al proyecto de ley de "Bases" enviados por el Ejecutivo al Congreso.
    La medida de fuerza de 12 horas fue declarada de forma unánime ante "el salvaje ajuste que afecta a los sectores más vulnerables y a los trabajadores y ante la quita de derechos laborales y jubilatorios", según señalaron los dirigentes de las centrales obreras.
    En particular, el texto del decreto tiene 83 páginas y contiene 366 artículos.
    En el segundo de ellos establece la "desregulación del comercio, los servicios y la industria en todo el territorio nacional", al tiempo que otorga al Estado la facultad de promover "un sistema económico basado en decisiones libres".
    En cuanto al proyecto de ley, de varios cientos de páginas, le otorga a Milei poderes adicionales para decidir sobre política económica durante su mandato.
    Las reformas en la economía nacional generó fuertes debates públicos entre quienes lo apoyan y quienes se oponen.
    Milei, quien encabezó hoy una reunión del gabinete nacional, pidió que se hagan todos los esfuerzos para aprobar cuanto antes la ley de "Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos" y advirtió que si los proyectos no se aprueban, "será peor para todos", informó hoy la agencia local Télam.
    En tanto, el diario Página 12 informó que las modificaciones que sí aceptó el gobierno de Milei a la "Ley ómnibus" aún generan dudas entre la oposición "dialoguista" y se complica la intención de la Casa Rosada de emitir este martes un dictamen de mayoría en el plenario de comisiones de Diputados y llevarlo al recinto el jueves -después del paro general- para darle media sanción en la Cámara baja.
    Los bloques de la oposición dialoguista, que son el PRO, Hacemos Coalición Federal, UCR e Innovación Federal, estudiaron por separado el nuevo texto enviado por el Ejecutivo.
    Pero, siempre según Página 12, la insistencia de Milei en mantener el aumento de las retenciones a las exportaciones, la privatización de numerosas empresas estatales, una nueva movilidad jubilatoria que tira a la baja los haberes; e ignorar los reclamos de no desguazar el Fondo de Garantías de Sustentabilidad de la ANSES, divide aguas.
    En ese sentido, la misma fuente reportó que varios proponen elaborar un dictamen propio -que podría dejar en minoría al oficialismo- para promover esas y otras modificaciones en el recinto.
    Por ese motivo, el oficialismo reabrió una ronda de negociaciones de la que excluyó a Unión por la Patria (peronismo) que se opone a la ley.
    Por otra parte, en la previa de la sesión en comisión en la que el oficialismo busca obtener dictamen del proyecto de la ley ómnibus, tras los cambios que se le realizaron al texto, el Gobierno lanzó una dura advertencia a los gobernadores provinciales.
    "Más allá de que no vemos razones para que el proyecto de ley bases no se termine transformando en ley, en caso de que eso no ocurra, es seguir con el ajuste de las cuentas públicas. El ajuste de las cuentas públicas va a incluir el análisis de todas y cada una de las partidas que el Gobierno nacional transfiere a las provincias", advirtió el vocero presidencial, Manuel Adorni.
    (ANSA).