Violaciones y mutilaciones, horror en testimonios

Israel prepara el juicio grupal de terroristas capturados

El atroz relato de los tormentos y masacres en el kibutz (foto: ANSA)
El atroz relato de los tormentos y masacres en el kibutz (foto: ANSA)

(ANSA) - TEL AVIV, por Aldo Baquis- El jefe de la policía israelí, Yaakov Shabtai, no de da paz. "los perseguiré toda mi vida", musita. En una reunión con altos funcionarios involucrados en la recopilación de cada detalle de las masacres perpetradas por Hamás, aseguró que toda la nación está detrás de ellos.

    "Nos espera mucho trabajo de investigación y también un trabajo de documentación histórica de los horrores que ocurrieron aquí. En el futuro tendremos que poder enfrentarnos a cualquier tribunal internacional para demostrar que tuvo lugar una verdadera masacre", afirmó.
    Su unidad elegida, la 433, es asistida por la la inteligencia militar, el Shin Bet (seguridad interior), por el ejército, por el poder judicial y por el fiscal del Estado.
    Tienen 50.000 documentos en video que examinar para identificar a los responsables de los crímenes.
    Los comandos de Hamás capturados serán juzgados y aparentemente acusados ;;como grupo. En este esfuerzo sin precedentes, escribió Haaretz, la policía logró encontrar a un testigo que presenció desde un escondite la violación en grupo a una mujer por parte de los terroristas de Hamás.
    "La hicieron agacharse. Me di cuenta -dijo- que alguien la estaba violando, y luego se la pasó a otro uniformado". Tras lo cual la habrían matado de un golpe en la cabeza y mutilado sus partes íntimas.
    Al reunirse con sus oficiales, Shabtai -que lleva décadas de actividad militar a sus espaldas y a menudo se encuentra bajo fuego- pareció sorprendido al ver los testimonios recogidos, que aún no fueron publicados.
    "Aquí hay gente para matar, violar, amputar miembros, quemar vivas a las personas, quemar casas, arrojar explosivos contra la gente, disparar repetidamente a los heridos, hasta que mueran".
    El alto oficial dijo que quedó horrorizado al ver "a un bebé, todavía en su cochecito, con una bala de un Kalashnikov clavada en la frente". Y más, "al ver a dos recién nacidos asesinados cerca de la comisaría de policía de Sderot", ciudad israelí al norte de Gaza.
    En las investigaciones, los presos contaron que tenían un permiso religioso para tantos actos brutales. "Bearing Witness - The October 7th masacre" es un documental realizado por Israel con 47 minutos de evidencia visual tomada con las cámaras GoPro de los asesinos de lo ocurrido en los kibutz y pueblos fronterizos por parte de Hamás.
    Es un documento que se muestra sólo a audiencias limitadas, políticos en puestos de responsabilidad, representantes de los medios y personas influyentes, en Israel y en el extranjero.
    El miércoles se proyectó, entre fuertes medidas de seguridad, en Los Angeles ante 300 representantes de la industria cinematográfica de Hollywood. En respuesta a los rumores difundidos en las redes sociales, la policía israelí negó hoy que "Bearing Witness" esté disponible en la web.
    "Noticias falsas", interrumpió también el portavoz militar Daniel Hagari.
    En tanto, Ran Balicer, profesor de salud pública de la Universidad de Beer Sheva, lanzó hoy un llamamiento urgente al público para que se abstenga de verlo. "Esa película -dijo- puede causar daños graves y duraderos a la salud mental.
    Manténganse alejados de ella. Adviertan también a sus familias".
    Indicaciones que, sin embargo, no se aplican a los funcionarios de Shabtai que, por el contrario, tendrán que sumergirse hasta el más mínimo detalle de esos horrores en el interés supremo del país de "documentar para la historia lo que ocurrió el 7 de octubre". (ANSA).