Muerte de Carrero Blanco, cuando ANSA fue la primera

Un libro cuenta la primicia de 1973. En España, Franco censuraba

El ataque de la ETA en Madrid. Cuando ANSA dio la primicia en medio de la censura de Francisco Franco, se cumplen 100 años (foto: ANSA)
El ataque de la ETA en Madrid. Cuando ANSA dio la primicia en medio de la censura de Francisco Franco, se cumplen 100 años (foto: ANSA)

(ANSA) - ROMA - A las 9.28 horas del 20 de diciembre de 1973, en el centro de Madrid, un comando de ETA hizo estallar el coche en el que viajaba el presidente del Gobierno, Luis Carrero Blanco, matándolo a él y a los hombres de su escolta. Apenas 48 minutos después, el corresponsal local de ANSA, la primera agencia del mundo, daba la noticia de que Carrero había "resultado herido por una bomba". Poco después, se supo de su muerte.
    España, sin embargo, permaneció a oscuras durante muchas horas: el régimen de Francisco Franco, a pesar de estar cerca de su fin, ejerció su poder para amordazar a fondo a la prensa. Se tomó su tiempo, por miedo a los enfrentamientos callejeros, y decidió difundir la noticia lentamente: primero habló de una fuga de gas, luego de que un alto personaje había resultado herido y solo por la noche dijo la verdad.
    Un icono del periodismo español, Manuel Campo Vidal, dedicó el volumen "Las claves de la información en el asesinato de Carrero Blanco", publicado con motivo del cincuentenario del atentado y presentado esta tarde en la sede del Instituto Cervantes en Piazza Navona, en Roma.
    Una iniciativa con el título explícito "Italia lo supo primero", en la que participaron el embajador de España en Roma, Miguel Ángel Fernández-Palacios Martínez, el director de ANSA, Luigi Contu, el autor del libro y el periodista de La Stampa, gran experto en España, Francisco Olivo. "Estoy muy contento - comenzó el embajador- de que ANSA haya sido la primera agencia internacional en publicar una noticia sobre un hecho decisivo para el futuro de España y de toda Europa: quiero rendir homenaje a esta agencia que ha comunicado al mundo no solo la inminente caída del Muro de Berlín, la dimisión del Papa Benedicto XVI pero también la muerte de Carrero".
    "Es una historia -añadió Contu- que dice mucho sobre el significado del periodismo, de su capacidad, insustituible para la democracia, de informar a los ciudadanos".
    "Italia -recuerda el autor- era una democracia, España seguía siendo una dictadura. Sucedió que el corresponsal de Radio Nacional de España en Roma, gracias a ANSA, envió por la mañana una noticia a Madrid, que evidentemente era basura. Era inconcebible que el régimen mostrara al mundo que el jefe de su gobierno podía ser asesinado en el centro de Madrid. Era algo inaceptable para su reputación".
    Sigue siendo un misterio cómo ANSA recibió la noticia: "probablemente -supone Campo- un empleado de la embajada italiana, situada a 300 metros del lugar del ataque, bajó por la calle después de la explosión y alertó al periodista".
    Ese ataque también dice mucho de las dificultades del franquismo: un régimen -añade Campo- con fuerzas de seguridad muy numerosas, pero igualmente ineficaces: en aquel momento había 11 servicios secretos, siempre en tensión entre sí, muy buenos para perseguir, arrestar y torturando a estudiantes y disidentes políticos, pero absolutamente incapaz de defender a un presidente de gobierno. Y decir que desde 1860 han sido asesinados en España hasta cinco presidentes de gobierno, pero en 1973 todos estaban convencidos de que podían controlar la seguridad del jefe del ejecutivo". Tras la muerte de Carrero, concluye Campo, se produjo una "gran prueba de madurez de la sociedad española".
    Muchos temían reacciones violentas antifranquistas, pero no hubo nada. Su muerte quizás aceleró un proceso, el de transición, que se habría desarrollado igualmente: desde los años 60 había crecido una clase media que quería ser europea y democrática. Dos años después de la muerte de Franco abrió el camino a la libertad y a la democracia española. (ANSA).