Cortaron por lo sano

Equipo del ascenso español se retiró tras expulsión generada por insultos racistas

El arquero senegalés se trenzó con los fanáticos que lo insultaban y terminó expulsado (foto: ANSA)
El arquero senegalés se trenzó con los fanáticos que lo insultaban y terminó expulsado (foto: ANSA)

   (ANSA) - MADRID, 30 MAR - Los jugadores del Rayo Majadahonda, de la tercera división del fútbol español, se retiraron del campo de juego luego de que el senegalés Cheick Kane Saar, arquero del equipo madrileño, fuese expulsado por reaccionar ante los insultos de los aficionados del Sestao River, el rival de turno.
    Cuando Saar, que tomó de la bufanda a uno de los agresores apostados detrás de su valla, vio la tarjeta roja, sus compañeros no dudaron en seguirlo rumbo a los vestuarios dando un ejemplo de solidaridad hacia su colega tan necesario en estos tiempos en los que el racismo sigue ganando terreno no sólo en el fútbol.
    La situación cobra particular vigencia justamente por el contexto, pues ocurrió en momentos en los que en el fútbol ibérico se debate en torno a los insultos racistas de los que suele ser víctima, entre otros, el delantero brasileño Vinicius Jr, del Real Madrid.
    "No eran uno o dos, sino gran parte del estadio" de Las Llanas, explicó Iñaki Acha, vicepresidente del Rayo Majadahonda, al explicar cómo fue que se inició el episodio con Saar, quien se hartó de que le gritasen negro después de recibir un gol y se acercó al alambrado para ponerse cara a cara con los agresores.
    "Hasta algunos jugadores de Sestao se disculparon y el árbitro no tuvo más remedio que suspender el partido cuando se le informó que el equipo no volvería al campo de juego", agregó el dirigente, en tanto que el capitán del equipo, Jorge Casado, explicó: "Lo que sucedió es una auténtica vergüenza. Parte del estadio profirió insultos racistas contra nuestro compañero Cheick por su color de piel".
    "Todos somos Cheick y decimos No al racismo", completó el futbolista al denunciar que el plantel fue presionado por la Federación Española de Fútbol (RFEF) para regresar al campo de juego a completar el partido que perdía por 2-1 cuando estalló el escándalo.
    "Siento vergüenza. Parece mentira que en el año 2024 sigan habiendo descerebrados, que hacen lo que quieren a sus anchas en las canchas de fútbol", completó Casado en un mensaje publicado en las redes sociales que reproducen los medios de prensa españoles. (ANSA).