Gesto que merece una ovación

Eriksson, afectado por un cáncer terminal, pudo cumplir su sueño

Eriksson recibió un merecido homenaje en Anfield (foto: EPA)
Eriksson recibió un merecido homenaje en Anfield (foto: EPA)

   (ANSA) - LONDRES, 24 MAR - El entrenador sueco Sven Goran Eriksson, quien padece un cáncer en etapa terminal, pudo cumplir hoy su sueño de dirigir al Liverpool y lo hizo a los 76 años en un partido a beneficio disputado en Anfield Road, que lució colmado para la ocasión y le tributó un merecidísimo homenaje, en un amistoso entre viejas glorias del club y del Ajax.
    Imposible conter las lágrimas cuando los fanáticos entonaron las estrofas de "You'll Never Walk Alone", que los simpatizantes del Liverpool adoptaron como himno, mientras el ex DT de las selecciones de Inglaterra, México, Costa de Marfil y Filipinas, Roma, Lazio, Fiorentina, Benfica, Manchester City y Leicester, entre otros, ingresaba al campo de juego con una indisimulable sonrisa.
    Eriksson se acomodó como en los viejos buenos tiempos en el banco de suplentes, junto a glorias como Ian Rush, John Barnes y John Aldridge, desde donde impartió instrucciones a leyendas de los "Reds" entre las que se destacaban Jerzy Dudek, Martin Skrtel, Steven Gerrard y Fernando Torres, rivales de ocasión ante ex jugadores del Ajax.
    "Es realmente un sueño hecho realidad. Siempre quise entrenar al Liverpool y nunca había podido", confesó un emocionado Eriksson, al recordar que estuvo "cerca de hacerlo alguna vez hace ya varios años, pero finalmente nunca sucedió". Hasta hoy, que finalmente pudo cumplir con ese deseo gracias a un gesto que merece una ovación, como la que los cerca de 60 mil fanáticos le tributaron al ex entrenador.
    Liverpool le regaló un triunfo por 4-2 en un partido en el que caía por 2-0 al final del primer período, pero eso poco importó.
    En enero, Eriksson confesó públicamente que le queda "como mucho un año más de vida" después de haberle sido diagnosticado un cáncer de páncreas, que suele ser de los más agresivos. En ese momento fue cuando confesó que el único sueño que le quedaba inconcluso en el fútbol era haber dirigido al Liverpool.
    El club tomó nota y hoy le permitió cumplirlo finalmente. Bravo por ellos. (ANSA).