Robinho ya purga su sentencia

Está alojado en penal paulista conocido como la cárcel de los famosos

Robinho pasó su primera noche en prisión (foto: ANSA)
Robinho pasó su primera noche en prisión (foto: ANSA)

   (ANSA) - SAN PABLO, 22 MAR - El ex futbolista brasileño Robson de Souza, más conocido como Robinho, empezó a purgar este viernes uno de tantos días que transcurrirá en prisión en el penal de Tremembé, más conocido como la Cárcel de los famosos, ubicado en una comarca aislada del municipio y con capacidad para unos 584 reclusos, pero ocupado actualmente por 434.
El ex delantero del Santos, Real Madrid, Milan y la selección brasileña está alojado en la penitenciaría "Doutor José Augusto César Salgado", a la que suelen ser destinados los condenados por delitos que pueden generar represalias por parte de los demás reclusos en las cárceles comunes como el asesinato de menores, la pedofilia o la violación, crimen por el cual Robinho purgará una pena de nueve años.
Entre los detenidos "famosos" que comparten techo desde anoche con el ex delantero, que purga en su país la condena que la impuso la justicia de Milán en 2017 por participar de una violación grupal en 2013, se destacan Suzane von Richtofen, condenada por parricidio, los hermanos Cristian y Daniel Cravinhos, sus cómplices en el crimen, así como Anna Carolina Jatoba y Alexandre Nardoni, madrina y padre de Isabella Nardoni, asesinada a los seis años de edad.
Por el penal de Tremembé, considerado con un estándar elevado y en el que Robinho transcurrirá un período de adaptación de 20 días alejado del resto de los reclusos tras el cual será destinado a una celda común, supo pasar también Edinho, ex arquero del Santos e hijo del legendario Pelé, quien cumplió allí una condena por lavado de dinero.
Robinho fue sentenciado, en cambio, por haber participado en una violación grupal en Milán contra una mujer albanesa que por entonces tenía 23 años tras haber sido juzgado en ausencia, dado que había abandonado Italia y regresado a su país, cuya Constitución impide la extradición de ciudadanos por delitos cometidos en el extranjero.
Por ese motivo, el Ministerio de Justicia italiano había solicitado el año pasado que el ex futbolista, de 40 años, purgase su condena en Brasil. El pedido fue analizado por el Supremo Tribunal de Justicia (STJ), que por mayoría de sus integrantes (nueve votos contra dos) decidió homologar el miércoles el fallo de la justicia italiana.
Los abogados de Robinho anunciaron que apelarían y presentaron un "habeas corpus" ante la Corte Suprema (STF) para intentar que el ex delantero esperase el resultado de las siguientes instancias judiciales en libertad.
El magistrado Luiz Fux, integrante de turno del máximo tribunal, rechazó el pedido de medidas cautelares y mantuvo firme la orden de detención del condenado, razón por la cual la Policía Federal procedió al arresto en horas de la noche en la mansión que ocupaba en Guaruja.
Desde allí fue trasladado a la sede de la Policía Federal en Santos, donde tras completarse los trámites pertinentes que incluyeron un examen físico en el Instituto Médico Legal, fue enviado al penal de Tremembé.
La cárcel, inaugurada a mediados de los '90, cuenta con celdas con capacidad para hasta seis reclusos, según informó la prensa brasileña al destacar que tiene, además, una iglesia, una biblioteca con cerca de 7.500 libros, una huerta, sala de juegos y canchas de fútbol y que aquellos reclusos que decidan "matar las horas" tras las rejas trabajando puedan hacerlo en una de sus fábricas, con lo cual -además- pueden lograr una reducción de sus condenas.
A pesar de las "comodidades", el abogado de Robinho, José Eduardo Alckmin, expresó sus temores por la integridad del ex futbolista en diálogo con la CNN, al anticipar que presentará una nueva apelación ante la Corte Suprema.
De la fama a la cárcel, reza un dicho popular que apunta a aquellos que lo tuvieron todo y luego cayeron en desgracia, como le sucedió a Robinho, quien empieza finalmente a purgar su condena por un delito cometido hace más de una década.
"El epílogo correcto", lo definió hoy el abogado italiano Jacopo Gnocchi, quien representó a la mujer albanesa abusada por el grupo que integraba Robinho, cuyo arrestó celebró.
"La enseñanza que deja este caso, más allá de las implicancias mediáticas, es que todas las víctimas de violencia sexual deben denunciar y animarse a proceder. No tengan miedo, incluso si el acusado es alguien rico y famoso", recomendó.
Gnocchi se dijo "totalmente satisfecho" por la decisión de la justicia brasileña de homologar el fallo de un proceso que se celebró regularmente en Italia y le ofreció a Robinho "todas las garantías del caso" y demostró que "es culpable" del delito que se le atribuye.
El abogado italiano informó que "el proceso debe reanudarse para los otros cuatro acusados, porque para ellos el proceso está congelado al no haber podido ser encontrados", agregó. 
Además de Robinho, también fue condenado a nueve años de cárcel en Milán su amigo Ricardo Falco.
Con relación al tiempo que demandó cumplir con la sentencia, Gnocchi destacó: "Sabíamos del problema que afrontábamos por la imposibilidad de lograr la extradición debido a la Constitución brasileña, que siempre respetamos".
Tras la condena definitiva para Robinho y Falco en Italia, había sido la fiscal de Milán, Adriana Blasco, la que firmó en febrero de 2022 el pedido de extradición y la orden de arresto internacional para ambos.
Pero el pedido no prosperó y fue el Ministerio de Justicia el que le solicitó al año siguiente a la justicia de Brasil que la condena se cumpliera en ese país.
"Mientras no haya víctimas que se animen a denunciar, no habrá procesos, culpables, ni condenas", recordó Gnocchi, al afirmar que casos como el de Robinho "ayudan a entender que las cosas están cambiando realmente". (ANSA).