Sinner y Alcaraz, la juventud avanza

El italiano y el español pueden cruzarse en semifinales Indian Wells

Sinner marcha invicto en lo que va del año (foto: ANSA)
Sinner marcha invicto en lo que va del año (foto: ANSA)

   (ANSA) - INDIAN WELLS, 13 MAR - El italiano Jannik Sinner sumó su decimoctava victoria consecutiva, decimoquinta del año en el que marcha invicto, y se aseguró el pasaje a cuartos de final en Indian Wells, torneo en el que el español Carlos Alcaraz defiende la corona y también se instaló en la próxima ronda al sumar su quincuagésimo triunfo en un Masters 1000.
    El número tres y el número dos del ranking, que encarnan la fuerza de la nueva generación del tenis mundial, podrían cruzarse en semifinales en caso de superar en el próximo corte, misma instancia en la que se midieron en la pasada edición de este torneo, con triunfo para el tenista ibérico, que luego celebró el título.
    Sinner, que lo venció luego en semifinales del Masters 1000 de Miami y del ATP 500 de Pekín, manda en el historial por cuatro triunfos contra tres de Alcaraz, a quien acecha también en el ranking que encabeza el serbio Novak Djokovic, eliminado en octavos de final de Indian Wells, al que regresaba tras cinco años de ausencia, por el sorprendente Luca Nardi, otro italiano que se las trae. Tras su victoria por 7-6 (7/4) y 6-1) en una hora y 38 minutos de juego ante el estadounidense Ben Shelton (16), Sinner consideró que puede "mejorar aún más" su juego, a pesar de que logró un importante porcentaje de puntos con su servicio (77 con el primero y 62 con el segundo) y manejó con temple los momentos clave del duelo.
    Ante este rival, el italiano celebró su trigésimo quinto triunfo en los últimos 37 partidos que jugó y es el primer tenista nacido en los años 2000 en alcanzar las 150 victorias sobre superficie dura, pese a lo cual siente que puede dar todavía más, una actitud que lo emparenta con el mencionado Djokovic, vigente a los 36 años de edad pese a la mala racha que atraviesa en el arranque de este temporada.
    "Hoy hablamos con (Darren) Cahill (uno de sus entrenadores, Ndr) antes del partido y nos preguntábamos qué debería hacer para ser un tenista más completo porque si logro lo mismo que logré el año pasado, no me sentiría contento", destacó el italiano de 22 años que esta temporada sumó su primer título de Grand Slam en Australia.
    Había cerrado la anterior a toda orquesta, accediendo a la final del ATP Finals que se disputó en Turín (perdió en la definición con un Djokovic al que había superado en el Round Robin) y luego celebró con Italia en la Copa Davis un título que su país había conquistado por única vez hace 47 años.
    Para Sinner el secreto radica en que "cuando eres joven, es más fácil mejorar. He crecido mucho físicamente y trabajo duro en el gimnasio para ser más fuerte y poder sacar con más velocidad por un período mayor de tiempo", explicó.
    "Cumpliré 23 años en agosto y espero poder mejorar más con mi servicio para que sea un arma más y siento que lo estoy logrando", agregó el italiano que en la próxima ronda chocará con el eslovaco Jiri Lehecka (23), un tenista de su misma edad que despachó al ruso Andrey Rublev primero y luego al griego Stefanos Tsitsipas en sets corridos y sin haber cedido puntos con su servicio.
    Será el segundo duelo entre ambos tras el que animaron en 2019 en el Challenger de Ostrava y que vio ganar a Sinner, quien deberá estar atentos porque el checo creció mucho también en esta temporada, se instaló por primera vez en octavos de un Masters 1000 y tiene un juego muy agresivo.
    Sin Djokovic en el horizonte tras la derrota con Nardi, que esta tarde buscaba seguir haciendo historia en Indian Wells ante el estadounidense Tommy Paul por el pasaje a cuartos, en el camino de Sinner aparece como adversario a vencer Alcaraz, su amigo, que se impuso por 6-3 y 6-3 ante el húngaro Fabian Marozan en una hora y 15 minutos.
    El español, de 20 años, sumó su novena victoria en fila en este torneo y se sacó la espina ante un rival que lo había derrotado cuando chocaron por primera vez en el Masters 1000 de Roma del año pasado, situación que no pasó inadvertida para Alcaraz.
    "Jugar con alguien que te ganó un partido sin haberte dado chances es algo difícil de encarar. Por suerte, hoy empecé bien y logré imponer mi juego desde el inicio porque sabía que tenía que hacerlo si quería ganar", resumió el defensor de la corona.
    (ANSA).