El último adiós a Gigi Riva

Más de 30 mil personas despidieron al goleador de la "azzurra"

La despedida de Gigi Riva (foto: ANSA)
La despedida de Gigi Riva (foto: ANSA)

(ANSA) - CAGLIARI, 24 GEN - Más de 30 mil personas escoltaron el ataúd que trasladó los restos de Luigi "Gigi" Riva, máximo artillero histórico de la selección de Italia, al cementero monumental de Bonaria, Cagliari, luego del funeral desarrollado en la basílica de Bonaria.
    Los aficionados dedicaron un aplauso mientras se escuchaba la canción "Quando Gigi Riva tornerá" de Piero Marras ante la salida del féretro, que era cargado, entre otros, por Gianfranco Zola y por Fabio Cannavaro y Gianluigi Buffon, los últimos dos integrantes de la "azzurra" que ganó el mundial de Alemania 2006 con Riva como manager.
    La ceremonia contó con la presencia del presidente del Cagliari, Tommaso Giulini, y de Claudio Ranieri, el experimentado DT del equipo del sur de Italia que ganó su único "Scudetto" en la temporada 1969-70 con Riva como figura estelar.
    También presenciaron la ceremonia oficiada por monseñor Giuseppe Baturi en la basílica de Bonaria el gobernador de Cerdeña, Christian Solinas, el alcalde de Cagliari, Paolo Truzzu, el ministro de Deportes, Andrea Abodi, y el presidente del Comité Olímpico Italiano (CONI), Giovanni Malagó, y el titular de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC), Gabriele Gravina.
    "Riva tiene raíces profundas en el pasado y en el presente que queremos proyectar en el futuro. Creo que el fútbol no puede permitirse el lujo de abandonar el espíritu que encarnó Gigi Riva y que creo es apreciado por todos los aficionados al fútbol de cualquier camiseta y de todos los deportistas", enfatizó Abodi.
    "Me cuesta encontrar a alguien que, en el mundo del deporte, fuera más recto que él en todos los puntos de vista. Entonces alguien dice 'eran otros tiempos', pero creo que hoy, pero también dentro de mil años, él lo hemos sido de todos modos", ponderó a su vez Malagó.
    Naturalmente, también se presentaron los ex compañeros de Gigi Riva en el Cagliari campeón, un grupo encabezado por Giuseppe Tomasini, Adriano Reginato, Ricciotti Greatti, Renato Copparoni y Luigi Piras.
    "Corre de nuevo, querido Gigi, y abre otra vez esos largos brazos tuyos en el cielo, corre y mira hacia arriba", afirmó monseñor Baturi durante su homilía, en la que recordó la historia y la carrera de Riva.
    Sobre el ataúd de Riva, campeón europeo en 1968 y subcampeón mundial con la "azzurra" en 1970, fueron depositadas una camiseta de la selección de Italia y una del Cagliari, club en el que el astro fallecido el pasado lunes 22 con 79 años se retiró en 1976.
    Los restos de Riva arribaron a la basílica procedente de la capilla ardiente instalada en la víspera estadio Unipol Domus, hasta donde una multitud se acercó para despedirlo.
    "Rombo di Tuono", como era conocido Riva, fue sepultado en el cementerio de Bonaria en una ceremonia privada, reservada exclusivamente para sus familiares, su esposa Gianna, sus hijos Nicola y Mauro, sus nietos, todos acompañados por la delegación de la "azzurra" que ganó el Mundial 2006.
    "Cuando la gente lloraba y daba el pésame, era yo quien quería dar el pésame, porque no sólo se ha ido nuestro padre, sino también un familiar de muchos sardos y de muchas personas que lo querían", valoró Nicola, el hijo mayor de Riva.
    "De todo corazón espero que ahora papá pueda volver a ver en el cielo a su mamá, la persona que más amó en la vida. El lunes se fue como quería, porque nadie lo convenció, fue un hombre vertical hasta el final y además el lunes decidió lo que quería hacer", añadió Nicola Riva.
    "Héroes como Riva nunca dejarán de estar cerca de nosotros, tenía esa gran cualidad de ser humilde y respetable. Tenía la característica de ser protagonista sin querer atraer la atención. Para él eran sus seres queridos y los amigos son importantes", destacó el DT de la selección de Italia, Luciano Spalletti.
    También la FIFA se sumó a la despedida de Riva, pues mantuvo a media asta la bandera de Italia en su sede de Zúrich, al igual que la FIGC y todos los edificios públicos de Cagliari, donde Solinas y Truzzu establecieron dos días de duelo. (ANSA).
   

Tags relacionadas