Calcagno pide suspensión del partido

(ANSA) - ROMA, 22 GEN - El presidente del Sindicato de Futbolistas de Italia (AIC), Umberto Calcagno, se mostró a favor de suspender definitivamente un partido en caso de registrarse insultos racistas.
    "Combatir estas formas de ignorancia es muy difícil, pero hoy ya es posible gracias a las normas federales internas, como ocurrió el sábado por la noche", celebró Calcagno en alusión al ataque el arquero francés del Milan, Mike Maignan, sufrió de aficionados del Udinese en el duelo entre ambos equipos del pasado sábado 20 por la fecha 21 de la Serie A.
    "Hubo una gran colaboración entre Mike Maignan, el árbitro (Fabio Maresca, Ndr) y los jugadores. Pero las normas también permiten mantener el orden público. Las autoridades deciden suspender definitivamente el partido", agregó el titular del AIC ante Radio Rai 1.
    "Las decisiones de la justicia federal se basan en las decisiones que provienen de la jefatura de policía. Hoy en día, son necesarias sanciones más fuertes", reclamó Calcagno.
    "Pero debemos entender cómo aumentar la colaboración.
    Lamentablemente, vivimos estos episodios de intolerancia en el mundo común", criticó el titular del AIC, quien consideró que los estadios son una especie de zona libre en la que ciertos pseudo aficionados hacen lo peor.
    "Ahora lo son un poco menos que en el pasado, porque esto conduce a la identificación, el arresto y la expulsión de los estadios gracias a las sanciones decididas por los clubes.
    Necesitamos un contexto que ayude a regin determinadas situaciones", insistió.
    Consultado sobre la suspensión el partido como último recurso, Calcagno respondió: "dentro del contexto de las reglas existentes hay que evaluar caso por caso, si hay episodios graves no importa que pocas personas ofendan, la consecuencia sólo puede ser la interrupción del juego", argumentó.
    "Hay conciencia entre los futbolistas", aseguró Calcagno sobre el fenómeno del racismo a partir del informe "Futbolistas bajo fuego", el cual "demuestra que hubo un tiempo en que los insultos y las amenazas viajaban en un contexto que también incluía a su propio público, tal vez después de un partido perdido o de un gol fallado".
    "Hoy en día, la mitad de este tipo de ataques son incidentes de racismo. Hay que trabajar con la gente que viene al estadio para que desahoguen ciertos impulsos", concluyó Calcagno.
    A su vez, Claudio Gentile, nacido en Trípoli, recordó que lo llamaban "Gadafi" en alusión a Muamar Muhamad Abu-Minyar Gadafi, el militar, político, dictador y líder;; libio que gobernó su país durante 42 años.
    Gentile, campeón mundial con Italia en España 82, narró que mientras jugó para Juventus compatía el campo con varios jugadores negros, "pero no había este nivel de descortesía".
    "Una actitud terrible. Los aficionados me llamaban 'Gadafi' pero no lo consideraba una ofensa. Ahora se han superado los límites... tenemos que intervenir porque en cada partido existe el riesgo de situaciones negativas", enfatizó Gentile.
    "Ya pasó antes, pero no tan frecuentemente, tal vez debería introducirse un reglamento que permita al árbitro expulsar inmediatamente al jugador que insulta a otro", reflexionó el ex defensor sobre eventuales insultos entre colegas. (ANSA).