Gianni Rivera, un mito que venció al tiempo

El "Bambino de Oro" celebra sus 80 años de vida

Rivera con las tres casacas que defendió en su carrera: Alessandria, Milan y la selección azzurra (foto: ANSA)
Rivera con las tres casacas que defendió en su carrera: Alessandria, Milan y la selección azzurra (foto: ANSA)

   (ANSA) - ROMA, 17 AGO - Gianni Rivera, para muchos uno de los mejores tres futbolistas italianos de la historia y aún hoy uno de los máximos símbolos del Milan, celebrará sus 80 años de vida este viernes.
    La imagen que más grabada quedó en la memoria de los aficionados es la de su gol frente a la por entonces Alemania Federal en semifinales del Mundial de México 70' en el que se recuerda como el "Partido del Siglo".
    Rivera convirtió el gol del triunfo "azzurro" por 4-3 en el Estadio Azteca frente a más de 100 mil espectadores a los 111' de un duelo que Italia comenzó ganando a los 8' con otro de Roberto Boninsegna y que los teutones igualaron a los 90' por intermedio de Karl-Heinz Schnellinger forzando la prórroga.
    El legendario Gerd Muller revirtió el marcador a los 94' y volvería a igualar el marcador a los 110', después de que marcasen Tarcisio Burgnich a los 98' y "Gigi" Riva a los 104', pero Rivera apareció en escena y sentenció el pleito a los 111'.
    Una victoria que aún hoy eriza la piel de quienes la recuerdan y que no logró opacar la posterior derrota en la final de esa Copa por 4-1 ante Brasil, que se puso en ventaja con un gol del legendario Pelé en ese mismo escenario antes de festejar su tercera consagración mundialista.
    "Fue el más grande de todos los tiempos", decía Rivera al recordar a "O Rei" el día de su fallecimiento, el 29 de diciembre de 2022, a los 82 años de edad.
    Sus duelos con la "Perla Negra" coincidieron con los momentos menos felices en la carrera del italiano, como la derrota de Milan en la Copa Intercontinental de 1963 que se definió en favor del "Peixe" en un partido de desempate que ganó por 1-0 en el Maracaná, donde se había impuesto por 4-2 en la revancha, revirtiendo la derrota por idéntico marcador en San Siro en la final de ida.
    Las principales alegrías las vivió con el "rossonero", en el que jugó durante casi dos décadas (1960-79) tras su debut profesional con Alessandria, marcó 164 goles en 658 partidos y festejó tres "scudettos", cuatro Copas Italia, dos Copas de Campeones de Europa (hoy Champions League), dos Recopas continentales y la Copa Intercontinental de 1969, que Milan celebró al derrotar en una escandalosa final al argentino Estudiantes de La Plata.
    Con la selección "azzurra" y pese a que disputó cuatro Mundiales, Rivera sólo festejó en la Eurocopa de 1968 (venciendo a Yugoslavia en la final en el Olímpico de Roma), pese a haber jugado 60 partidos y convertido 14 goles antes de retirarse luego de la eliminación en la fase de grupos de Alemania 1974, su última Copa del Mundo.
    Rivera, que jugó su último partido oficial con Milan el 13 de mayo de 1979, a los 35 años y luego de celebrar su último "scudetto", es el primer futbolista italiano de la historia en conquistar el Balón de Oro, con el que fue reconocido en 1969 (ocho años antes lo había logrado el ítalo-argentino Enrique Omar Sívori).
    Tras "colgar los botines", el considerado como el vigésimo mejor futbolista de la historia por la International Federation of Football History and Statistics (IFFHS), devino en vicepresidente del Milan, cargo que ocupó hasta 1986, cuando el club pasó a manos de Silvio Berlusconi.
    Rivera supo ser también subsecretario de Defensa en el gobierno de Romano Prodi tras suy paso por el fútbol, en el que debutó en primera división con apenas 16 años. Tres años más tarde, celebraba su primer "scudetto" con Milan.
    "Cuando me probé en Milan yo era apenas un muchacho y tenía que pasarle la pelota a (el ítalo-uruguayo Juan) Schiaffino, a (el sueco Nils) Liedholm y al (ítalo-brasileño José) Altafini. No me pesó porque me sentí muy a gusto y fue entonces que nació mi amor por Milan", relató alguna vez.
    Schiaffino, que había sido campeón mundial con la "Celeste" en Brasil 1950, fue su guía y su maestro, al igual que el entrenador Nereo Rocco, en épocas que Rivera suele recordar con nostalgia cuando afirma que el fútbol de estos días perdió parte de la magia de antaño por efecto del dinero y porque la técnica fue cediendo terreno frente a la potencia física.
    Su estilo dentro de la cancha contrastaba con su manera de plantarse especialmente frente a los árbitros, como sucedió en marzo de 1972, cuando fue sancionado por denunciar un complot en contra del Milan, al que también defendería luego como dirigente para sacarlo de la crisis.
    Fueron años duros para el "rossonero" que perdió dos veces la categoría a fines de los '70, castigado por el escándalo de corrupción conocido como "Totonero" y luego, a comienzos de los '80 por falencias exclusivamente deportivas.
    El arribo de Berlusconi al club empujó su salida y terminó invirtiendo la ecuación en Milan, que vivió con "Il Cavaliere" una etapa dorada en la que celebró 29 títulos, incluidas cinco Champions League y ocho "scudettos".
    Rivera decidió incursionar en la política sin volver a encontrar espacio en el fútbol al que tanto le dio y en el que, pese a contar con licencia como entrenador desde 2019, nunca se animó a dar ese paso que muchos esperaban.
    Alguien con quien Rivera compartió gloria y camino en Milan y en la selección durante una década es el ex mediocampista Giovanni Lodetti, quien el 10 de agosto festejó 81 abriles y quien se decía era el encargado de recuperar los balones que después se encargaba de distribuir con criterio su ex colega.
    "Todavía hoy tengo una colección de cromos y banderines guardada y cuando me gana la melancolía voy a verlos y todo vuelve a estar bien", afirma Lodetti, en diálogo con ANSA, en la víspera del cumpleaños de Rivera.
    "Compartimos parte de nuestras vidas", recuerda al destacar que en "aquella selección nacional que también compartimos había muchos jugadores del Milan, por lo que él no estaba solo.
    Nuestra relación en el club fue más allá del fútbol y nos hicimos amigos. Pasábamos mucho tiempo juntos", evocó Lodetti con nostalgia por el amigo del que el tiempo lo separó.
    "Yo soy uno los que suelen llamar más seguido a los ex compañeros, pero con Gianni no volvimos a conversar, lo cual realmente lamento. No sé qué pasó, pero cuando estas cosas suceden yo me pongo mal", confesó.
    "Seguramente lo llame el viernes y tal vez volvamos a escucharnos", destacó Lodetti, al afirmar que "sería muy lindo volver a encontrarnos con aquellos que jugamos en Milan por esos años, pero no soy yo quien debería organizarlo", aclaró. (ANSA).