Al Bano: La música me salvó de la destrucción interior

Dio un concierto en Barcelona, cantar con Caballé era "tocar el cielo"

Al Bano durante su actuación en Barcelona. Foto: Rubén Irún.
Al Bano durante su actuación en Barcelona. Foto: Rubén Irún.

(ANSA) BARCELONA - "La música me salvó de la destrucción interior" proclamó el cantante Al Bano en un concierto ofrecido en Barcelona en el que repasó sus grandes éxitos y cedió el escenario a sus hijos.
    Ante 1.600 personas en el Teatro Coliseum, el cantante -que se entrena "para ser cinco veces 20, me ayuda estar en el campo siempre positivo", dijo- demostró que el tiempo no pasa para su garganta.
    A lo largo de dos horas y media que arrancaron con "Volare", el cantante voló rindiendo homenaje a la soprano catalana Montserrat Caballé, recordando a Adriano Celentano y a Lucio Dalla, y dedicando una canción al drama de la inmigración del Mediterráneo, además de ceder el escenario a sus hijos Yari Carrisi y Jasmine.
    "La música es la mejor medicina que Dios nos ha regalado, es la mejor terapia. A mi me salvó de la destrucción interior", dijo antes de interpretar "Sempre sempre".
    Cada vez que cantaba con Caballé "era como tocar el cielo", dijo ante de dedicarle un "Ave maría" que emocionó al público, entre el que se encontraba la familia de la soprano.
    "La vida es el arte del encuentro", señaló al recordar que de Adriano Celentano aprendió "todo. Su maestría es única e irrepetible" y cantó "Azzurro".
    De Lucio Dalla, a quien conoció en 1965 en el festival de San Remo, cantó "Caruso".
    A Michael Jackson le dedicó "I Cigni di Balaka", que el cantante estadounidense plagió en "Will you be there?" Repasando su vida contó que cuando dejó su pueblo de Puglia para irse a Milán "me encontré con la nostalgia" y "entendí que no me tenía que ganar la nostalgia", tras lo que dio paso a "Nostalgia canaglia".
    Denunció que "el Mediterráneo es un cementerio de almas que están buscando la libertad" antes de interpretar "Amanda è libera".
    Sobre el escenario hubo dos sorpresas, la de su hijo Yari Carrisi, quien interpretó cuatro temas, entre ellas "Harvest moon", de Neil Young, y "Aleluyah", de Leonard Cohen, y la de su hija Jasmine, que interpretó "Nessuno mai" junto a su padre.
    No faltaron sus grandes éxitos con su pareja artística y sentimental Romina Power que hicieron las delicias del público como "Ci sarà", "Libertà", "Sharazan" y, por supuesto, "Felicità", con la que se despidió dando la mano a todos los que sentados en las primeras filas volaron hacia él. Con este concierto abrió en España su gira "È la mia vita", que le llevará por Madrid, Valencia y Coruña. (ANSA).