Dolce & Gabbana, atemporalidad con Naomi Campbell

Una colección a partir de prendas sartoriales y sin tiempo

Semana de la Moda en Milán. Dolce & Gabbana, con la leyenda de Naomi Campbell en la pasarela. (foto: ANSA)
Semana de la Moda en Milán. Dolce & Gabbana, con la leyenda de Naomi Campbell en la pasarela. (foto: ANSA)

(ANSA) - MILAN - Vuelve una leyenda de las pasarelas. Naomi Campbell desfila para Dolce & Gabbana, la firma italiana creada en 1985, entre aplausos. Se trata de una colección enteramente dedicada al esmoquin sexy y entallado.Todo en el marco de la Semana de la Moda de Milán, la cita de las grandes tendencias.Semana de la Moda en Milán. Dolce & Gabbana, con la leyenda de Naomi Campbell en la pasarela.
    Tomar una prenda sartorial y atemporal como el esmoquin y ofrecer una versión más nueva y seductora del otro: este es el ejercicio de estilo que Dolce & Gabbana lleva a la pasarela con el desfile del próximo invierno, cerrado por el paso legendario de la británica Campbell -bellísima en sus 53 años- y una ovación de aplausos del público, con invitados como la actriz de Hollywood Eva Mendes y los protagonistas del último San Remo Mahmood y Annalisa en primera fila.
    Un gorro y un velo acompañan prácticamente todos los looks, la colección gira enteramente en torno al esmoquin porque, según los dos diseñadores, una mujer con esmoquin "fascina por su elegancia, su ambigüedad, su fuerza de seducción".
    El esmoquin -afirman Domenico Dolce y Stefano Gabbana - "es el símbolo del más puro estilo". "Para nosotros, sólo el estilo nos permite ir más allá de la moda: cuanto más sencilla, más clásica es una prenda como el esmoquin, más perfecta es, es decir, eterna, atemporal", aseguran en la prestigiosa casa de modo.
    "Pero el estilo -es su lección- debe afirmarse, perfeccionarse, renovarse: hoy podemos crear un esmoquin varias veces, mejorándolo y haciéndolo diferente cada vez". "Es perfeccionando las prendas esenciales que hemos creado nuestro estilo personal y reconocible", desliza la firma. Y la colección es la demostración de las múltiples maneras en que hoy se pueden reinterpretar los trajes más elegantes: frac y delantal-falda de raso, pareo de encaje y camisa de seda, chaleco y bermudas, bolero y shorts, chaqueta y falda de cristal, pero también en versión de terciopelo, para hombre, con chaleco y corbata, como la que lució en la pasarela Mariacarla Boscano, o incluso en estilo trench, de plumas o de piel.
    "Diseñar un esmoquin -subrayan los dos diseñadores- significa para nosotros proponer una elegancia atemporal, profundamente arraigada en nuestra cultura sartorial".
    "Significa dar a las mujeres un vestuario clásico que, escapando de la moda del momento, les permita tener más confianza en sí mismas", subrayan Un razonamiento que ambos han seguido desde el principio: "Siempre hemos encontrado nuestro estilo -dicen Dolce y Gabbana - a través de las mujeres: los nuestros nunca son diseños abstractos, sino prendas que viven y se mueven sobre el cuerpo de una mujer". Lo mismo ocurre con las redes, los velos y los encajes de los vestidos transparentes, pero también "los cortes que resaltan las formas sensuales", como las chaquetas modelo Bar y los abrigos sastre.
    Todo -o casi todo- en negro, con muy pequeñas concesiones de oro y cristales: "nos encanta el negro porque -explican los creativos- afirma, dibuja, estiliza. Todo se vuelve más simple, lineal, sartorial: una mujer con un vestido negro es un trazo de lápiz, una línea pura. Representa el misterio".
    Un hermoso misterio sin fin, que en la colección para el próximo otoño invierno se ve realzado por un encuentro de contrastes: "masculino y femenino, austeridad y seducción se entrelazan, dejando a cada mujer la libertad de expresar su propio concepto de estilo", sentencian los diseñadores. (ANSA).