Alarma en Florencia por avalancha de turistas

Guías de turismo piden revisar políticas tomadas en el pasado.

Preocupa el impacto del sobreturismo en Florencia  (foto: ANSA)
Preocupa el impacto del sobreturismo en Florencia (foto: ANSA)

(ANSA) FLORENCIA - La ciudad de Florencia está sufriendo una importante pérdida de su identidad debido a la enorme afluencia turística de los últimos años, en la que, lamentablemente, el componente de atropello y fuga es fuerte.
    Lo afirmó Enzo Cusumano, presidente de Cna professioni y del Centro de Guías de Turismo, en el debate sobre el impacto del turismo en Florencia.
    "Es innegable que la declaración de Cecilie Hollberg de la semana pasada, más allá de su forma, pretende resaltar los problemas que el sobreturismo trae a Florencia", dijo en una nota. Asimismo, consideró que "a diferentes niveles, se tomaron decisiones que resultaron no ser del todo adecuadas: es necesario revisarlas".
    "Necesitamos decisiones reflexivas y un compromiso conjunto de las instituciones y operadores del sector para abordar los problemas actuales. Conviene que el alcalde Nardella los convoque a todos en una especie de estados generales del turismo". señaló.
    Para Cusmano, "en última instancia, es necesario gobernar los flujos turísticos, dirigiéndolos tanto hacia el rico patrimonio del cinturón metropolitano como hacia destinos distintos de los habituales".
    También, considera útil reflexionar sobre el modelo de número limitado que se está estudiando en Venecia.
    "A las respuestas extremas, preferimos el compromiso. Por ejemplo, la suspensión de las reservas escolares hasta el 31 de marzo, que, al dar un respiro a un grupo menos afectado, objetivo turístico bien gestionado, podría beneficiar a los residentes, a los operadores del sector y a los propios turistas", sostuvo.
    Otra cuestión es la de las prácticas ilegales también en el sector de las guías turísticas.
    "No es sólo la hostelería lo que existe, el fenómeno de la actividad ilegal en el sector de los guías turísticos está muy extendido - observó Cusumano -, al igual que el de los guías turísticos procedentes del extranjero (que el Mibact puede autorizar a operar en Italia) que producen ingresos gracias a nuestro patrimonio artístico y ambiental, pero pagan impuestos en su país de origen".
    "Agradezco a la policía administrativa y municipal el trabajo de aplicación de la ley realizado, que es válido, pero insuficiente para resolver el problema también porque los recursos asignados son escasos. Lo que se necesita es una legislación nacional capaz de garantizar la correcta representación del patrimonio italiano y al mismo tiempo proteger a los visitantes y a los operadores cualificados", concluyó. (ANSA).