40 millones de celulares ya tienen IA

Riesgo de que instituciones y empresas vayan a distinto ritmo.

(ANSA) - MILAN 28 MAR - La velocidad con la que avanza el desarrollo de la inteligencia artificial amenaza con crear una autopista de dos velocidades entre instituciones y empresas, con un panorama ya de por sí confuso y en continuo movimiento, explica Alessandro Piva, director del Observatorio Artificial Intelligence del Politecnico di Milano.
    Por un lado están las instituciones, comprendidas por la nueva norma aprobada para la IA por la Unión Europea, y por el otro las empresas, que siguen poniendo a disposición aplicaciones y software de inteligencia artificial generativa para los usuarios, describe Piva.
    El riesgo es que se aceleren los tiempos y se cree así una autopista de dos velocidades, que agregue confusión al panorama.
    Pese a la disponibilidad desde hace meses de apps como ChatGPT y Copilot, el gran público se ha aproximado a la IA generativa gracias a los celulares.
    Según estimaciones de los analistas de Counterpoint Research, poco menos de 40 millones de dispositivos en e mundo pueden traducir llamadas telefónicas y textos con la IA, escribir mensajes apoyados por un chatbot y hasta moficiar fotos, cambiando personas y objetos nuevos y, teóricamente, engañosos.
    "Dada la ampliación, hace falta una mayor conciencia de parte de la gente. La IA ya está en todos lados", advierte Piva.
    "Incluso porque aplicaciones de este tipo, destinadas al público masivo, son legítimas y no entran en conflicto con la ley de la UE que está en primera línea sobre el tema y que prevé cuatro niveles de riesgo a tener presente en la adopción a gran escala de la tecnología", detalla el especialista.
    La gran mayoría de los sistemas actualmente en uso "entra en la categoría de 'riesgo mínimo', lo que incluye videojuegos y apps de uso libre", agrega.
    "Eso no quiere decir que haya que bajar la guardia, sobre todo cuando está en juego la veracidad de un contenido. La posibilidad de cambiarle el sentido a una foto, moviendo objetos de un lugar a otro, hasta insertando otros, podría ayudar a la creación de fakes", afirma Piva.
    El especialista recuerda que "en Italia tenemos un Garante, que está muy atento a estos temas, quizás más que en otros países. Siguiendo el enfoque de la UE y su ley, que demandó meses de debates, cualquier duda que genere la apertura de una plataforma de IA al gran pública será analizada y respondida".
    "Queda el desafío de los plazos: primero se usa una tecnología y luego se la regula, pero hoy hay mucha más proactividad que en el pasado. En estos días se discute con asociaciones e instituciones, de copyright y generación de contenidos digitales. Esperemos una reglamentación también en este campo, que sepa equilibrar creatividad y transparencia", concluye Alessandro Piva. (ANSA).