Nueva atracción en las Termas de Caracalla

Domus donde los dioses convivían. Salas pintadas al fresco

En en las Termas de Caracalla Domus donde los dioses convivían. Salas pintadas al fresco (foto: Ansa)
16:58, 23 junROMA 23 JUN - JúpiterPor Daniela Giammusso

(ANSA) - ROMA 23 JUN - Júpiter, imponente en el centro con su cetro; a la derecha, la novia Juno y a la izquierda Minerva con lanza y casco; además, justo en frente, Isis con la antorcha y las manos entrelazadas y también Anubis, con cuerpo de hombre y la cabeza de chacal.
    Los eruditos interpretan entre los colores esfumados por el tiempo, probablemente también a Serapis, que es esposo de Isis. Una comunión de dioses de uno y otro origen.
    Es la Roma donde se veneraban a la vez dioses propios y de ultramar. Esa es la Roma pintada al fresco de la Domus Vigna Guidi, que vuelve a mostrarse con una ampliación de la oferta del itinerario turístico de las Termas de Caracalla.
    "Después de los meses oscuros de la pandemia y de los cierres, queremos revivir las Termas con algunas operaciones culturales importantes, desde las obras de Giuseppe Penone hasta la reconstrucción de esta Domus de la edad de Adriano, por lo tanto del siglo II dC, que quedó enterrado precisamente para la construcción de los baños a principios del siglo III", explica la superintendente especial de Roma, Daniela Porro.
    Redescubierto a mediados del siglo XIX por el inspector honorario Giovan Battista Guidi en el lado sureste de la planta, enterrado y redescubierto nuevamente en la década de 1970, el edificio, de dos plantas, ha sido estudiado, investigado, tras separar los frescos en la áreas de seguridad.
    Tras años en las arcas de los depósitos y "a sólo 50 metros de donde estaba la Domus", explica la directora del recinto, Mirella Serlorenzi, hoy se reconstruyen dos salas: un Triclinium con un precioso techo rojo cinabrio y azul egipcio, pero encima toda la capilla, el primer ambiente doméstico jamás encontrado en el que las divinidades romanas de la Tríada Capitolina están representadas simultánea y explícitamente con Júpiter, Juno y Minerva y una tríada egipcia con Isis, Anubis y (quizás) Serapis.
    Dos espacios que, como suele suceder, relanzan a los estudiosos a nuevas preguntas y también nuevos misterios.
    Y, en el caso del techo, despunta "un anticipo de ese Triclinio ahora objeto de estudios e investigaciones para su restauración integral", señala Serlorenzi.
    "Que los romanos les rezaban a tantos dioses al mismo tiempo, con un marcado y difundido sincretismo religioso, se sabía. Pero nunca habíamos encontrado la tríada capitolina y egipcia así explícitamente representadas todos juntos en un entorno sagrado doméstico", subraya la arqueóloga, directora de las Termas de Caracalla, que ahora alberga a un trozo de esa Roma que allí mismo, a unos metros, existía antes de la construcción de los grandes balnearios.
    Una Roma rica, con Domus pintadas al fresco como en Pompeya y en la que los dioses cotidianos, pero también de ultramar, eran venerados al mismo tiempo.
    Así la Domus di Vigna Guidi es una pequeña joya emblemática, que después de décadas vuelve a mostrarse con un extensión de la oferta de la ruta de visita a este fantástico sitio arqueológico y, por lo tanto, sin entrada adicional. (ANSA).
   

Todos los Derechos Reservados. © Copyright ANSA

archivado en