Turismo "rojo", un furor entre los jóvenes

Peregrinaje y tour de jóvenes a sitios de raíz revolucionaria

El llamado 'turismo rojo' hace furor entre los jóvenes en China. Tras las huellas de la revolución y el comunismo
El llamado 'turismo rojo' hace furor entre los jóvenes en China. Tras las huellas de la revolución y el comunismo (foto: Ansa)
16:56, 08 agoPEKINRedacción ANSA

(ANSA) - PEKIN, 8 AGO - Cada vez más jóvenes están contribuyendo al auge del llamado "turismo rojo" en China, como se conoce a las visitas a sitios históricos de herencia revolucionaria comunista, convertidos en gran negocio. Se estima que durante las vacaciones de verano se realizarán más de 100 millones de este tipo de viajes, mientras que la mayor parte de los viajeros estará representada por los nacidos entre 1985 y 1989.
    Además, una estimación de mercado publicada por la agencia de viajes en línea Ctrip predice que los periplos turísticos "rojos" para las personas nacidas después del 2000 crecerán significativamente año tras año.
    Para alentar a los gobiernos locales a desarrollar ofertas turísticas de esas características y diversificadas, como viajes a lo largo de la ruta de la Marcha Larga, museos revolucionarios y conmemorativos, se han iniciado varias políticas. Según datos del ministerio de Cultura y Turismo, el número de sitios turísticos clásicos rojos en China alcanzó los 300 a fines de 2018.
    El año pasado se realizaron un total de 660 millones de viajes turísticos rojos, lo que equivale al 11,92 por ciento de los viajes turísticos nacionales. Se vive entonces una verdadera fiebre popular y masiva por los tours temáticos dedicados a la revolución comunista de 1949.
    El gobierno chino toma nota del fenómeno y le da impulso, con la voluntad de que cumpla "un papel único en la promoción de valores socialistas claves", dicen autoridades del área de cultura. Las empresas del sector este viendo el fenómeno con buenos ojos y está representando una buena cantidad de ingresos así como una tendencia de diversificación en el mercado local.
    Para estas nuevas generaciones de chinos, el turismo sobre la revolución es una forma más amigable de acercarse a temas que desde niños estudiaron en las escuelas.
    Unos de los tour rojos más buscados es el de Sangzhi, un distrito que es la cuna del famoso general revolucionario He Long, y otro el de Zunyi, en la provincia de Guizhou, donde se celebró una conferencia clave del Ejército Rojo que llevó al ascenso de Mao Tse Tung como líder.
    También hay muchos estudiantes que viajan en grupos organizados por sus escuelas, e incluso empleados de grandes empresas. Es habitual verlos en los tours con sus propias banderas rojas".
    En las grandes ciudades como Pekín y Shanghai hay muchos sitios históricos, pero los destinos favoritos están en el interior de China, donde tomó forma un movimiento que, en sus orígenes, fue eminentemente campesino. Las "casas cueva" donde se refugiaban Mao y otros líderes comunistas en Yan'an, considerada la cuna de la revolución; la emblemática ciudad de Jiaxing, donde se celebró el primer congreso del Partido Comunista, o la montaña de Jinggang, donde se estableció la primera base revolucionaria rural en 1927, son otros lugares emblemáticos para el turismo rojo.
    Entre 1925 y 1927 se había desarrollado en China un proceso revolucionario que terminó con la masacre del movimiento obrero dirigido por el recién nacido Partido Comunista, a manos del ejército chino conducido por Chiang Kai-shek, donde fueron masacrados 40.000 sindicalistas. La persecución desatada contra militantes comunistas en las ciudades también se desató sobre intelectuales y estudiantes, y, en el campo, contra el movimiento campesino. En ese contexto, un joven dirigente del Partido Comunista, llamado Mao Tse Tung, se refugió en las montañas de la provincia de Hunan, formando una base revolucionaria. Llamados "bandidos comunistas", estos grupos soportaron la política de "cerco y aniquilamiento" del gobierno. Y ante tal peligro, el 19 de octubre de 1934, miles de hombres que habían formado un gobierno paralelo comunista desde la base de Kiangsi, al sudeste del país, comenzaron la "Larga Marcha", la gran epopeya de la Revolución China. Durante un año, más de cien mil hombres, mujeres y niños, recorrieron a pie 12 mil kilómetros hasta alcanzar el norte del país, debiendo franquear 18 cadenas montañosas (cinco de las cuales están cubiertas de nieves eternas) y 24 corrientes de agua importantes. Al final del recorrido, sólo 20 mil de los viajeros iniciales, lograron alcanzar la retirada estratégica que permitió la supervivencia de lo esencial del ejército rojo y del Partido Comunista. Su recorrido es parte también del "turismo rojo". (ANSA).
   

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