5 años de un pacto de paz anhelado y criticado

Conmemoración presidida por Antonio Guterres, secretario de ONU

Secretario general de la ONU, Antonio Guterres, conmemor 5 años del Acuerdo de Paz en Colombia (foto: Fotografía cortesía de Misión de Observación de Naciones Unidas)
20:38, 24 novBOGOTAPor Oscar Escamilla

(ANSA) - BOGOTA 24 NOV - Cinco años después de la firma del acuerdo de paz, los optimismos son prudentes, los reclamos persisten y las expectativas sobre el futuro siguen intactas.
    Así quedó plasmado este miércoles, tras la conmemoración de la firma del acuerdo entre el gobierno del entonces presidente, Juan Manuel Santos, y el grupo guerrillero FARC, luego de los cambios al texto original que le impuso el "NO" en el plebiscito de la paz.
    Para tomar parte de la conmemoración llegó al país, desde el lunes pasado, el secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, quien hoy se reunió con los protagonistas del tratado de pacificación en las instalaciones de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP).
    Junto a Guterres estuvo el actual presidente, Iván Duque, su antecesor Santos y quien fuera el máximo jefe militar y político de las desaparecidas FARC, Rodrigo Londoño "Timochenko", ahora convertido en director del Partido Comunes.
    También estuvieron presentes miembros de la comunidad internacional, funcionarios y otros actores de la negociación y la firma del tratado de paz.
    Además de representantes de las víctimas de medio siglo del conflicto armado interno, que abrieron la ceremonia con sendos discursos.
    Diana Sofía Martínez, hija de Edwin Raúl Martínez secuestrado hace 20 años por las FARC y quien se autoreconoció como "mujer buscadora", demandó empatía y eficacia social y política.
    "A los miembros de las FARC y a funcionarios y políticos en general mayor diligencia y voluntad para la implementación (del acuerdo de paz, NDR), pero en especial para la búsqueda" de los desaparecidos, reclamó Martínez.
    Sostuvo que ya es "suficiente" de tanta "burocracia" e "ineficiencia" del Estado frente a las personas que buscan información y datos sobre sus parientes desaparecidos.
    Débora Barros, una lideresa indígena víctima de la violencia, destacó que pese a las "dificultades" el proceso de paz "se ha mantenido" y al igual que Martínez reclamó por la ubicación de los "desaparecidos".
    En su intervención, la aborigen urgió mayor "voluntad", más eficiencia e "inversiones sociales que lleguen a los territorios" de parte del Estado, porque "la paz no es solamente la firma del acuerdo, sino que se vean realidades".
    El expresidente Santos, ganador del Nobel de Paz en 2016, le agradeció a la ONU por su apoyo irrestricto a la paz local, al tiempo que sostuvo que los procesos de pacificación no suelen recorrer caminos fáciles, al recordar del asesinato de excombatientes y líderes sociales.
    A Rodrigo Londoño "Timochenko", el exmandatario le reconoció haber cumplido con su "palabra" y se congratuló que su sucesor se montara en el "tren de la paz".
    Londoño renovó su petición de "perdón" a las víctimas, al advertir que al escucharlos y comprenderlos aumentaba "a diario" el "dolor" y la "vergUenza" por los actos cometidos por las FARC.
    Quien fuera el jefe de los rebeldes, aseguró que los cinco años de la firma del acuerdo de paz no han sido fáciles, en particular por los "incesantes ataques" de los detractores del tratado por la "falta de voluntad del Estado" para implementar en su totalidad lo pactado.
    Las opiniones de Londoño coincidieron con un comunicado publicado hoy en redes sociales por el expresidente Alvaro Uribe, el principal opositor del acuerdo de paz, que volvió a cargar contra el tratado, en una carta abierta a propósito de la conmemoración y la visita de Guterres.
    Para Uribe "acuerdo de paz no ha habido. Simplemente, se fracturó la legislación nacional y se desafió la internacional al dar impunidad total y elegibilidad política a personas responsables de delitos atroces".
    "El acuerdo de La Habana con la impunidad y el narcotráfico sembró un Estado criminal alternativo que se constituye en seria amenaza al Estado de derecho", según la visión del líder político de derecha.
    Calificó de "injusta" la culpa que la comunidad internacional le ha endilgado a Duque, de quien es su mentor político, por el asesinato de líderes sociales y excombatientes de las FARC, al asegurar que este "tema no debería admitir discusión", dado que se trata de personas acribilladas en "zonas de narcotráfico".
    El presidente Duque, en su intervención, lamentó esos crímenes y recordó que los perpetradores son disidentes de las FARC, guerrilleros el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y miembros de bandas criminales conformadas por narcotraficantes y paramilitares.
    Reiteró que "alcanzar la paz significa la ausencia de violencia" y "el triunfo de la convivencia", en una sociedad alejada de la "indefensión" y el "temor por las razones de su pensamiento, de sus creencias, de sus actividades".
    El jefe de Estado reclamó verdad "total" y no "adaptada" de parte de los "victimarios" e insistió en que debe haber no solo sanciones morales sino efectivas contra quienes cometieron crímenes de lesa humanidad.
    Finalmente, el secretario Guterres fue el más optimista al elogiar el acuerdo de paz, tras cinco años de su firma y se comprometió a mantener el respaldo de la ONU.
    "Al hacer hoy balance, podemos afirmar con confianza que la implementación del proceso de paz está echando raíces profundas", manifestó, aunque lamentó los asesinatos de excombatientes y defensores comunitarios.
    "Cada muerte es en sí misma una tragedia. Cada muerte envía un mensaje devastador a estas comunidades que aún esperan las promesas del acuerdo", reflexionó. (ANSA).
   

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