Plantaciones de plátano bajo lava y cenizas

En La Palma buscan regarlas tras corte de agua por erupción

Ruge el volcán en La Palma y arroja lava y ceniza que acaba con las plantaciones de plátanos
Ruge el volcán en La Palma y arroja lava y ceniza que acaba con las plantaciones de plátanos (foto: ANSA)
17:34, 08 octLOS LLANOS DE ARIDANEPor Mónica Uriel

(ANSA) - LOS LLANOS DE ARIDANE, 08 OTT - La superficie de las áreas de plantaciones de plátanos arrasadas por la lava del volcán de La Palma no para de crecer y alcanza ya las 59 hectáreas, lo que llevará "años para recuperarnos", dijo a ANSA el consejero de agricultura, mientras se intentan salvar las plantas que quedaron sin riego.
    "Esto es un desastre, una desgracia para la isla. Las consecuencias económicas van a ser potentes. Tardaremos años en recuperarnos", dijo a Ansa el Consejero de agricultura del Cabildo de La Palma, José Adrián Hernández.
    La Palma produce el 32% de los plátanos de Canarias, solo por detrás de Tenerife, sector responsable de más del 11% del Producto interior bruto (PIB) de la isla.
    En su camino al mar, la colada del volcán de Cumbre Vieja, que entró en erupción el 19 de septiembre, creó ayer una bifurcación y es la que sigue arrasando más terrenos de plataneras.
    En total hay alrededor de 300 hectáreas de plataneras en el área de influencia del volcán, el Valle de Aridane, que es la más fértil de la isla, de las que 59 hectáreas ya quedaron sepultadas bajo la lava.
    La cooperativa Asprocan calcula unas pérdidas del 30 o 40% de plátanos, unos 40 millones de kilos.
    Dentro de las ayudas para paliar los daños del volcán, el gobierno de Pedro Sánchez aprobó 14 millones de euros para indemnizar a los propietarios de las fincas afectadas.
    Junto a las fincas sepultadas, otras están sufriendo el problema de falta de riego al haber quedado interrumpido este por la lava.
    Para hacerles llegar agua se trabaja contrarreloj en la instalación de dos desaladoras, mientras que un barco nodriza procedente de la Península llevará agua dulce del puerto cercano de Tazacorte.
    "Un mes puede estar sin agua la planta, pero más no, repercutirá", afirma el consejero.
    "Se trata de salvar la planta. Si la planta madre quedó inutilizada, hay que salvar al hijo nuevo, para que siga creciendo para la próxima cosecha", añade.
    La ceniza del volcán que está cayendo cobre las piñas del plátano es otro de los problemas: "La ceniza daña la piel. La piña se corta en verde y no se ve tanto, pero cuando madura ese raspado se pone negro".
    Este plátano es perfectamente comestible, pero las grandes superficies comerciales podrían no quererlo.
    Por eso Antonio Javier Luis Brito, gerente de la Organización de Productores de Plátano Europlátano llama a la "solidaridad" con el plátano palmero y a comerlo en la Península, aunque por fuera esté arañado. (ANSA).
   

Todos los Derechos Reservados. © Copyright ANSA

archivado en