(ANSA) - ROMA, 03 NOV - "La situación de alrededor de 500 mil
civiles palestinos y más de 200 rehenes de Israel y otros países
atrapados en el norte de Gaza es cada vez más preocupante, dado
que están atrapados en un asedio dentro del asedio", es la
alarma lanzada en una nota de organización Oxfam, que habla de
una "medida impuesta por las fuerzas israelíes en la ciudad de
Gaza y el norte de la Franja".
"Compartimos lo que tenemos con otras diez familias. Todo se
está acabando en los mercados y dependemos de la comida
enlatada. Las panaderías no tienen electricidad ni combustible.
Sólo tendremos autonomía para unos días más. Hacemos pan en
casa, pero no sabemos si en los próximos días tendremos
suficiente gas para cocinar. Nuestros hijos sufren, no entienden
por qué nos mudamos, por qué Israel nos está disparando. No
podemos explicarles lo que está pasando. Estamos luchando para
sobrevivir", afirmó Alhasan Swairjo, un trabajador de Oxfam que
se encuentra con su familia en el norte de Gaza.
"La decisión de Israel de privar a los civiles de Gaza de
artículos esenciales para su supervivencia, como alimentos,
agua, combustible y medicinas, equivale a un castigo colectivo.
Israel utiliza el hambre como arma de guerra, un crimen según el
derecho internacional humanitario, que no se ve mitigado por el
paso de algunas ayudas a través de Rafah", subrayó Paolo
Pezzati, portavoz de Oxfam Italia para las crisis humanitarias.
"La orden de evacuación de octubre 13 no reduce la
necesidad de proteger a los civiles que no pueden o no quieren
irse. Las comunicaciones con Gaza en este momento son
fragmentarias y no nos permiten saber exactamente qué está
sucediendo", amplió.
"Los civiles nunca deberían ser blanco de ataques y, si
deciden permanecer en sus hogares, tienen derecho a hacerlo de
forma segura. En este momento existe el riesgo de que el precio
que pagarán en el norte de Gaza sea muy alto", completó Pezzati.
(ANSA).
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