Recemos por la martirizada Ucrania

Pidió el don de la paz tras la audiencia general.

El Papa en el tradicional saludo tras la audiencia general
El Papa en el tradicional saludo tras la audiencia general (foto: ANSA)
10:13, 05 octCIUDAD DEL VATICANORedacción ANSA

(ANSA) - CIUDAD DEL VATICANO, 05 OTT - "No olvidemos rezar por la atormentada Ucrania, pidiendo siempre al Señor el don de la paz", fue la exhortación de hoy del Papa Francisco al final de la audiencia general en la Plaza de San Pedro, en la que continuó con su catequesis del discernimiento.
    "Viviendo en la era de la tecnología de la información -observó el Pontífice-, sabemos lo importante que es recordar las contraseñas para poder ingresar a los programas donde se encuentra la información más personal y valiosa. También la vida espiritual tiene sus contraseñas".
    Francisco destacó que "hay palabras que tocan el corazón porque se refieren a aquello a lo que somos más sensibles. El tentador, que es el diablo, conoce bien estas palabras clave, y es importante que las conozcamos también, para no encontrarnos donde no queremos".
    Según el Papa, "la tentación no sugiere necesariamente cosas malas, sino a menudo cosas desordenadas, presentadas con excesiva importancia. De este modo nos hipnotiza con la atracción que suscitan en nosotros estas cosas, cosas bellas pero ilusorias, que no pueden cumplir lo que prometen, dejándonos al final con una sensación de vacío y tristeza".
    "Esa sensación de vacío y tristeza es señal de que hemos ido por un camino que no estaba bien, que nos ha desorientado, agregó. Puede ser la calificación, la carrera, las relaciones, todo en sí loable, pero hacia el cual, si no somos libres, corremos el riesgo de alimentar expectativas irreales, como la confirmación de nuestro valor".
    "Cuando piensas en un estudio que estás haciendo -continuó 'casualmente'-, ¿piensas que es solo para promocionarte o incluso para servir a la comunidad? También puedes ver la intencionalidad de lo que hacemos".
    "De este malentendido -advirtió el Papa- se derivan a menudo los mayores sufrimientos, porque ninguna de esas cosas puede ser garantía de nuestra dignidad".
    Para eso, sugirió, "es importante conocernos, saber las contraseñas de nuestro corazón, a qué somos más sensibles, para protegernos de quienes inventan palabras persuasivas para manipularnos, pero también para reconocer lo que es realmente importante para nosotros, diferenciándolo de las modas del momento o de los eslóganes llamativos y superficiales".
    "Tantas veces lo que se dice en un programa de televisión, alguna publicidad, nos toca el corazón y nos hace ir para allá, sin libertad. Ojo con esto: ¿soy libre o me dejo llevar por las tentaciones del momento? Para Francisco, "una ayuda en esto es el examen de conciencia, que es la buena costumbre de releer con serenidad lo que sucede en nuestro día, aprendiendo a advertir en las valoraciones y en las decisiones a qué damos más importancia, qué buscamos y por qué, y qué encontramos finalmente".
    "Sobre todo, concluyó el Papa, aprendiendo a reconocer lo que satisface a mi corazón". (ANSA).
   

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