El Papa rechaza la renuncia del cardenal Marx

"Toda la Iglesia está en crisis por el problema de los abusos"

El Papa rechaza la renuncia del cardenal Marx (foto: EPA)
12:26, 10 junCIUDAD DEL VATICANORedacción ANSA

(ANSA) - CIUDAD DEL VATICANO, 10 GIU - El papa Francisco rechazó hoy la renuncia presentada la semana pasada por el cardenal Reinhard Marx, arzobispo de Munich y Freising, por su "corresponsabilidad en la catástrofe de los abusos".
    En una carta sentida, pontífice rechazó ese paso al costado y volvió a hablar claramente sobre los abusos en la Iglesia.
    "Esta es mi respuesta, querido hermano - le escribió esta mañana en una carta -: continúa como propongas pero como arzobispo de Munich y Freising. Y si estás tentado a pensar que, al confirmar tu misión y no aceptar tu renuncia, este Obispo de Roma (tu hermano que te ama) no te comprende, piensa en lo que sintió Pedro ante el Señor cuando, a su manera, presentó su renuncia: 'Apártate de mí que soy pecador', y escucha la respuesta: 'Apacienta mis ovejas'. Con cariño fraternal".
    El viernes pasado, la renuncia de Marx, de 67 años (los obispos están obligados a presentar su renuncia a los 75 años, que solo el Papa puede aceptar) provocó un verdadero terremoto.
    En un carta a Francisco que hizo pública, Marx -que integra el consejo de consultores del Papa y es presidente del Consejo para la Economía del Vaticano-, consideró que la Iglesia está en un "punto muerto" y denunció una "falla institucional y sistémica".
    En su misiva escrita en español, el pontífice le agradece a Marx por su "valentía".
    "Me dices que estás atravesando un momento de crisis, pero no solo tú sino también la Iglesia en Alemania lo está viviendo.
    Toda la Iglesia está en crisis por el problema de los abusos.
    Más aún, la Iglesia hoy no puede dar un paso adelante sin afrontar esta crisis".
    Según Jorge Bergoglio, "la política del avestruz no conduce a nada y la crisis debe ser asumida por nuestra fe pascual".
    "Los sociologismos, los psicologismos, son inútiles. Asumir que la crisis, personalmente y como comunidad, es la única vía fructífera porque de una crisis no se sale solo sino en comunidad y hay que tener en cuenta también que de una crisis salimos mejor o peor, pero nunca iguales", agregó.
    "Estoy de acuerdo contigo en definir como una catástrofe la triste historia de los abusos sexuales y el modo de enfrentarla que la Iglesia tomó hasta hace poco tiempo", señaló, al tiempo que sostuvo que hay que "hacerse cargo de la historia, personalmente y como comunidad".
    "No se puede ser indiferentes frente a este crimen. Asumirlo significa entrar en crisis. No todos desean aceptar esta realidad, pero es el único modo, porque hacer 'resoluciones' para cambiar la vida sin 'poner la carne a la parrilla' no lleva a nada", sostuvo.
    "Por lo tanto, en mi opinión -explicó el Papa-, cada obispo de la Iglesia de asumirlo y preguntarse. '¿Qué debo hacer frente a esta catástrofe?'. El 'mea culpa' frente a tantos errores históricos del pasado lo hicimos más de una vez ante muchas situaciones, incluso si personalmente no participamos en esa coyuntura histórica. Y esta misma actitud es la que se nos pide hoy. Se nos pide reformar, algo que en este caso no consiste en palabras sino en actitudes que tengan el coraje de entrar en crisis, de asumir la realidad, cualquiera sea la consecuencia".
    Francisco reconoció, tal como Marx escribió en su carta, que "sepultar el pasado no lleva a ninguna parte".
    "Los silencios, las omisiones, el otorgar más peso al prestigio de las instituciones solo lleva al fracaso personal e histórico y nos lleva a vivir con el peso de tener 'esqueletos en el armario', como suele decirse", afirmó. En ese sentido, advirtió que "es urgente 'dar aire' a esta realidad de los abusos y de cómo procedió la Iglesia, y dejar que el Espíritu nos conduzca al desierto de la desolación, a la cruz y a la resurrección". Agregó que "es el camino del Espíritu el que debemos seguir, es el punto de partida, la humilde confesión: nos equivocamos, pecamos".
    "Las encuestas y el poder de las instituciones no nos salvarán. El prestigio de nuestra Iglesia que tiende a ocultar sus pecados no nos salvará; ni el poder del dinero ni la opinión de los medios de comunicación nos salvarán (muchas veces dependemos demasiado de ellos)", afirmó.
    "Como Iglesia, debemos pedir la gracia de la vergüenza, y que el Señor nos salve de ser la prostituta desvergonzada de Ezequiel 16", apuntó.
    "Me gusta como termina tu carta -le dijo a Marx por último-: 'Continuaré con placer siendo sacerdote y obispo de esta Iglesia y seguiré comprometiéndome a nivel pastoral hasta que lo considere sensato y oportuno. Me gustaría dedicar los próximos años de mi servicio con más intensidad a la pastoral y trabajar para una renovación espiritual de la Iglesia, como incansablemente pides". (ANSA).
   

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