Lapid en la ONU habla de una nación palestina

Benyamin Netanyahu: "Nos daña".

Yair Lapid ante la  77 Asamblea General de la ONU
Yair Lapid ante la 77 Asamblea General de la ONU (foto: ANSA)
17:52, 22 sepTEL AVIVPor Massimo Lomonaco

(ANSA) - TEL AVIV, 22 SET - Congelada desde hace tiempo, la solución de los dos estados retorna en la evocación del propio Israel, al ser colocarla nuevamente en el centro de la mesa por el premier Yair Lapid en la Asamblea General de la ONU, en Nueva York, en el último atisbo de su mandato antes de las elecciones del próximo 1 de noviembre.
    Un discurso fuertemente emotivo -varias veces marcado por la palabra paz, excepto en lo concerniente a Irán- según anticipos, filtrados esta mañana, hallaron incluso en su patria más críticas que consensos, también entre los ministros de su gobierno, como Aylet Shaled.
    Dura la reacción de Benjamin Netanyahu: "un discurso débil y derrotista", dijo. Pero la intervención será seguramente apreciada a nivel internacional, a comenzar por Estados Unidos para luego pasar a Europa.
    "Un pacto con los palestinos, basado en los dos Estados para los dos pueblos, es -subrayó Lapid en su primera intervención en el Palacio de Vidrio- la cosa más justa para la seguridad de Israel, para su economía y para el futuro de nuestros niños".
    La condición, agregó, luego de haber dicho que la mayor parte de los israelíes, él incluido, está a favor de esta solución, es solo una: "El futuro Estado palestino deberá ser pacífico".
    "Que no se convierta -explicó- en otra base desde la cual se pueda amenazar el bienestar y la propia existencia de Israel. Y que Israel tenga la capacidad de proteger la seguridad de todos sus ciudadanos en cualquier momento".
    También hubo una evidente referencia de lo que sucede con Gaza desde que Hamas, en 2005, tomó el poder en la Franja: Lapid recordó los más de 20.000 cohetes lanzados contra Israel.
    Israel, prosiguió, está listo para quitar "desde mañana por la mañana" cada "restricción" sobre el enclave palestino y ayudar en su economía. "Con una sola condición: basta de lanzar cohetes y misiles sobre nuestros niños", precisó.
    Después de recordar el éxito de los Acuerdos de Abraham y los pactos de paz con Egipto y Jordania como motores de paz, el premier se dirigió a los otros países del mundo árabe, a partir de Arabia Saudita e Indonesia: "Vengan a hablar con nosotros -manifestó- nuestra mano está extendida".
    Si la intervención pareció a algunos traer a la mente la fuerza de las decisiones del ex premier Yitzhak Rabin, ahora será necesario observar la reacción de los directos interesados.
    En espera de su intervención, Abu Mazen se reunió con la primera ministra británica, Liz Truss, que antes había conversado con Lapid.
    Y justamente al primer ministro israelí, Truss dijo que Londres "evalúa" el traslado de su propia embajada de Tel Aviv a Jerusalén, en línea con Estados Unidos. Si tiene lugar -es opinión de los analistas- la acción tendrá repercusiones evidentes.
    Con todo, al parecer por ahora, "ninguno es profeta en su patria". Netanyahu -histórico escéptico acerca de la solución de dos estados y en duda de convertirse en el próximo premier- denunció en un video que la apertura de Lapid "daña el futuro de Israel".
    "Lapid devuelve a los palestinos a la escena mundial y pone a Israel en la fosa palestina. Da a los palestinos un Estado terrorista en el corazón del país, un Estado que nos amenazará", bramó.
    Furibundas las reacciones de la derecha nacionalista y religiosa, que habla de una rendición vergonzosa ante el terrorismo. El voto de noviembre se expresará también sobre esto. (ANSA).
   

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