"Preocupa el extremismo religioso"

Premier italiano cierra el G20 de las religiones

Premier italiano Mario Draghi cerró el G20 de las religiones
Premier italiano Mario Draghi cerró el G20 de las religiones (foto: ANSA)
20:28, 14 sepROMARedacción ANSA

(ANSA) - ROMA 14 SEPT - El presidente del Consejo de Ministros de Italia, Mario Draghi, cerro el G20 de las Religiones, el Interfaith Forum, que se realizó durante tres días en Bolonia con la participación de dirigentes religiosos y exponentes de gobiernos, así como diplomáticos y expertos de 70 países.
    Su mensaje observó que, frente a enfrentamientos y violencias, el punto de partida para afrontar la crisis es anteponer la celebración de la diversidad y del diálogo entre las culturas, reconocer la paz y la tolerancia como valores universales, que trascienden las religiones.
    Pero también el compromiso de oponerse a quien quiere privarnos de los valores en nombre de la fe, a quien instrumentaliza la religión o, peor, la usa para justificar la violencia.
    Draghi se dijo feliz de que el evento haya sido en el marco de la presidencia italiana del G20, insertándose así en la "noble tradición del diálogo interreligioso".
    El premier citó la declaración "Nostra aetate" del Concilio Vaticano II y la Jornada Mundial de Plegaria por la Paz de Asís en 1986, evocando sus mensajes de hermandad y solidaridad llegados de todas las religiones del mundo y de todos los continentes.
    Si celebrar la diversidad y el diálogo entre culturas y religiones es "esencial para la coexistencia civil", afirmó Draghi, también es cierto que "a menudo solo lo comprendemos cuando es tarde: cuando enfrentamientos y violencias ya no son evitables". Hoy como en el pasado.
    Ahí se inscribe el papel crucial de la política: "En algunos momentos de la historia, el no actuar es inmoral". La advertencia también es para no instrumentalizar la religión, no usarla para justificar violencia y privaciones de derechos.
    "Al terror, a la imposición también solapada de quien quiere privarnos de nuestros valores en nombre de la religión, debemos oponernos".
    Draghi se remitió también al papa Francisco: "Hostilidad, extremismo y violencia no nacen de un ánimo religioso: son traiciones a la religión".
    Es fundamental "tutelar la libertad religiosa, de opinión y expresión", mientras el deber "de la política es la acción, precedida, guiada por el estudio y la reflexión".
    El premier reconoció a las autoridades religiosas un papel fundamental: "En los momentos más trágicos de la historia reciente, han construido puentes allí donde el terrorismo y la guerra habían erigido barreras".
    Es un concepto querido también para el cardenal y arzobispo de Bolonia Matteo Zuppi, que lo evidencia en el cierre del Interfaith Forum: "El hecho de que las religiones busquen hallar lo que une en la preocupación por la casa común es muy importante, porque en caso contrario el riesgo es que las religiones puedan ser tiroteadas de un lado o incluso confundidas con teorías".
    Los tres días de debates y reflexiones, en los que participó una nutrida representación del gobierno italiano, concluyeron con un documento dirigido a los países del G20, con una breve declaración de compromisos comunes.
    Solo tres frases, pero esenciales: "Nosotros no nos mataremos. Nosotros nos salvaremos. Nosotros nos perdonaremos".
    (ANSA).
   

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