Submarino ruso en mares árticos, alerta de la OTAN

Sumergible Belgorod podría probar los misiles Poseidín

Un amenazante submarino ruso en los mares árticos. La OTAN en alerta
Un amenazante submarino ruso en los mares árticos. La OTAN en alerta (foto: Ansa)
14:09, 02 octROMARedacción ANSA

ANSA) - ROMA, 02 OTT - El submarino ruso de propulsión nuclear K-329 Belgorod se desplaza en los mares árticos y se sospecha que su misión es probar el misil torpedo Poseidón, capaz de transportar ojivas nucleares a diez mil kilómetros de distancia.
   Así lo afirma un informe de la OTAN, citado por el periódico italiano Repubblica, según el cual la Alianza Atlántica está en alerta y monitorea todo posible lanzamiento de torpedos desde el submarino.
    Con 184 metros de eslora y 15 de manga, el Belgorod puede navegar bajo el agua a unos sesenta kilómetros por hora y con una autonomía prácticamente ilimitada. Se cree que puede permanecer 120 días sin volver a la superficie.
    En los últimos días se lo ha mencionado en los análisis sobre el posible sabotaje del Nord Stream, pero no hay pruebas al respecto. El diario añade que la sospecha de la OTAN, transmitida a los mandos aliados, es que el submarino está a punto de probar el Poseidón en la zona del mar de Kara.
    El nombre en código del proyectil es Status-6. Un torpedo de 24 metros de largo capaz de transportar una ojiva atómica probablemente de dos megatones. El misil torpedo fue diseñado para explotar cerca de la costa provocando un "tsunami radiactivo".
    Con esto se encienden muchas alarmas. Un arsenal de 5.977 ojivas nucleares disponibles, más que cualquier otro país del mundo y todas las reservas de la OTAN juntas, aunque unas 1.500 estarían ahora listas para ser desmanteladas por obsoletas.
    Y al menos 1.588 bombas listas para usar, ya montadas en bases terrestres de lanzamiento, lanzamisiles submarinos y cazas. Las estimaciones de la Federación de Científicos Estadounidenses dan una idea de la amenaza atómica de Rusia.
    El uso de armas nucleares tácticas evocadas por Vladimir Putin para el conflicto de Ucrania, con un potencial y alcance inferior a las estratégicas para alcanzar objetivos concretos sobre el terreno, ha elevado inevitablemente el nivel de alerta en Occidente. Según un informe de la OTAN, un peligro potencial estaría determinado por la presencia del K-329 Belgorod en los mares árticos: un enorme submarino de propulsión nuclear con "tareas especiales" de búsqueda, exploración y rescate a gran profundidad -el mayor desde la flota soviética, de 184 metros de eslora y 15 de manga-, que también es capaz de disparar el misil-dron Poseidón.
    El sumergible fue, diseñado para transportar ojivas nucleares de dos megatones a diez mil kilómetros de distancia y explotar cerca de la costa, provocando un tsunami radiactivo con olas hacia arriba a 500 metros de altura que, según simuló la televisión estatal rusa, acabaría con el Reino Unido.
    Para componer la amenaza atómica rusa existen también otros elementos. Empezando por el misil balístico intercontinental Sarmat, considerado la nave insignia de los nuevos programas militares. Un arma que según Putin "no tiene igual" en el mundo y es "capaz de evadir cualquier sistema de defensa antimisiles", portando 15 ojivas nucleares a lo largo de una trayectoria de vuelo de hasta 18.000 kilómetros. (ANSA).
   

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