"Maleficio" México Festival escritores La Palma

Depresión tropical, volcán y pandemia, tercer intento

15:49, 26 sepMADRIDRedacción ANSA
(ANSA) - MADRID, 26 SET - México se resiste a ser, por tercera vez, el país invitado del Festival Hispanoamericano de Escritores, que se celebra en La Palma (Canarias), después de que hoy, día de la inauguración, una depresión tropical dejó en tierra en Madrid a sus participantes, quienes charlando con ANSA lo atribuyeron con humor a "fenómenos supranaturales", la "maldición de Huitzilopochtli" o simplemente a que "la isla piensa que no escribimos bien".
    La depresión tropical Hermine obligó a suspender el acto de inauguración del festival, que se celebra en Los Llanos de Aridane, y sus participantes, entre ellos una veintena de escritores mexicanos, viajarán mañana a la isla, una vez se restablezcan los vuelos a las Islas Canarias que fueron suspendidos en estos días.
    La IV edición del certamen, un baño de la literatura de México y canto a la libertad de expresión en ese país, abordará personalidades literarias mexicanas como Sor Juana Inés de la Cruz, Juan Rulfo, Carlos Fuentes y Octavio Paz, y será clausurado el sábado con un recital de poesía a cargo del poeta español Luis García Montero.
    El festival ya tuvo que ser suspendido el año pasado cuando a pocos días de su inauguración y a pocos kilómetros de Los Llanos de Aridane comenzó su actividad un nuevo volcán en La Palma, en Cumbre Vieja, que estuvo activo 85 días y se convirtió en la erupción de mayor intensidad en Europa desde la del Vesubio de 1944.
    México iba a ser entonces el país invitado, al igual que el año anterior, cuando la pandemia impidió la llegada de los escritores mexicanos a La Palma y el festival, que se celebró, aplazó su participación.
    "Lo increíble va a ser tener a los mexicanos por fin después del tercer intento. Todo lo que ha pasado es para que lo valoremos más, para que sea una fiesta mayor. Las cosas que cuestan se disfrutan todavía más", cuenta el director del festival, el escritor Nicolás Melini, por teléfono desde Los Llanos de Aridane, donde espera con los brazos abiertos a los participantes tras presentar hoy el certamen junto a las autoridades locales.
    Es "lo que tiene vivir en las islas", dice Melini, palmero, recordando que la primera edición del festival comenzó con un buitre que se posó en el avión que llevaba a los escritores de Madrid a La Palma y que obligó a que regresara a la capital.
    En el aeropuerto de Madrid-Barajas, el vuelo a La Palma en el que hoy iban a viajar, entre otros, los escritores mexicanos Enrique Serna, Ana García Bergua, Mateo García Elizondo, Socorro Venegas y Alberto Ruy-Sánchez, el venezolano Francisco Javier Pérez y el español José Esteban, fue anulado a último momento por las condiciones meteorológicas en la isla, donde Hermine dejó lluvias de récord para el archipiélago así como más de un centenar de vuelos cancelados.
    "Demasiada fatalidad. Hay algo no lógico, esotérico. Algo está en contra de nosotros, pero se superará", decía el ensayista Pérez, mientras que Esteban corroboraba que "La Palma no quiere que vayamos, se resiste a recibirnos. Quizás los mexicanos nos echaron mal de ojo".
    Interpelados sobre ello los mexicanos, Ruy-Sánchez ("El expediente Anna Ajmatova") decía que "nosotros estamos acostumbrados a que nos pasen estas cosas", y Venegas ("Ceniza roja") invitaba a reflexionar sobre el cambio climático: "Ha llovido como nunca en La Palma donde nunca llueve. Más allá del maleficio, esto nos habla de revisar las condiciones que hemos creado".
    Serna ("El vendedor de silencio") lo tenía muy claro: "Pienso en fenómenos supranaturales. Es una serie de calamidades muy extraña", señalaba, para concluir, sin dudar, que "esto es la maldición de Huitzilopochtli".
    A su lado, García Elizondo le rectificaba: "No, La Palma no tiene que ver con la conquista. Esto es por algo más reciente".
    El autor de "Una cita con la Lady" lo achacaba entonces a "alguna transgresión de los escritores mexicanos que estuvieron en los anteriores festivales de La Palma por lo que los dioses locales no nos dejan entrar. Esto es brujería de alto nivel", bromeaba.
    Descubierto el origen del "desbalance energético considerable" toca buscar remedio, y para García Elizondo es que "los escritores escribamos una oda a La Palma".
    También García Bergua buscaba antídoto pues "algo traemos que la isla no lo quiere, quizás piensa que no escribimos bien" por lo que "tendremos que demostrarle que sí merecemos estar aquí".
    De momento, la autora de "Leer en los aviones", que se había prometido después de este libro de relatos no volver a escribir de viajes, decía que ahora "pasan estas cosas" y claro, "de aquí saldrá otro cuento", avanzaba. (ANSA).
   

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