Primer ruso condenado por crímenes de guerra

Es un soldado de 21 años. Kiev investiga otros 9.000 casos

Mató a un civil ucraniano que iba en bicicleta y fue encarcelado
Mató a un civil ucraniano que iba en bicicleta y fue encarcelado (foto: ANSA)
14:44, 11 mayKIEVRedacción ANSA

(ANSA) - KIEV, 11 MAG - Vadim Shishimarin, de 21 años, sargento de la unidad 32010, 4ª división de tanques de la guardia Kantemirovskaya de la región de Moscú, se convirtió en el primer soldado ruso en ser encarcelado en Ucrania por crímenes de guerra.
    Lo informó hoy la fiscalía general de Ucrania.
    El soldado ruso tiene cara de niño y sobre sus hombros pesa la fuerte acusación de haber matado a un civil a sangre fría.
    En tanto, continúan los esfuerzos del poder judicial de Kiev para reunir pruebas y testimonios sobre los horrores cometidos desde que comenzó la invasión, con más de 9.000 casos identificados hasta el momento.
    En lo que respecta a este caso, la fiscal general, Iryna Venediktova, cerró la investigación y anunció que comenzará pronto el juicio del militar, actualmente detenido, del que también difundió la foto.
    Se sospecha que el sargento Shishimarin mató a un civil desarmado que se trasladaba en bicicleta en el pueblo de Chupakhivka, en la región nororiental de Sumy, el 28 de febrero.
    Según la reconstrucción de la fiscalía, después de que las unidades ucranianas prevalecieran sobre su división, el soldado se escapó con otros cuatro camaradas.
    Juntos le dispararon a un automóvil privado y lo secuestraron para escapar, luego ingresaron al pueblo.
    En el camino se cruzaron con un hombre que se dirigía a su casa, mientras hablaba por su teléfono celular. Uno de los otros soldados ordenó al sargento que matara al civil para que no los denunciara, y este no lo dudó: le disparó varios tiros a través de la ventana del auto, que alcanzaron en la cabeza del hombre, de 62 años, quien murió instantáneamente, a pocos metros de su domicilio.
    Los fiscales afirman que lograron reunir pruebas suficientes de la participación del soldado ruso en la violación de las leyes y costumbres de la guerra, combinadas con asesinato premeditado, por lo que enfrenta cadena perpetua.
    El soldado ruso es el primero de una larga lista, que también incluye a 10 presuntos autores de las atrocidades cometidas en Bucha.
    Sin embargo, muchos de los presuntos perpetradores de crímenes de guerra hasta ahora lograron escapar de la justicia ucraniana.
    Desde el inicio del conflicto, Kiev ha denunciado crímenes de guerra cometidos por las fuerzas invasoras.
    Además de las masacres de civiles, muchos de ellos hallados en fosas comunes y con evidentes signos de tortura, Ucrania acusa a los soldados rusos de usar la violación como método de guerra.
    En distintas ciudades, mujeres afirmaron haber sido violadas después de que los efectivos de Moscú asesinaron a sus esposos.
    Las denuncias se multiplican en Jersón, ocupada por militares rusos.
    Un informe de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), que se publicó el 13 de abril, encontró violaciones al derecho internacional humanitario por parte de las fuerzas rusas en Ucrania. Y señaló que "los informes indican casos de violencia de género relacionada con el conflicto, como violación, violencia sexual o acoso sexual".
    Hace algunas semanas se viralizó una conversación telefónica entre un soldado ruso y su esposa, a la que le pedía "permiso" para violar a mujeres ucranianas y aquella se lo daba, con tal de no enterarse.
    Es una de las tantas conversaciones interceptadas por el ministerio de Defensa ucraniano, en la que los militares invasores admiten haber cometido distintos crímenes de guerra.
    Sin ir más lejos, el martes se conoció el diálogo de un soldado ruso con su madre, a la que le decía que le "gustaba mucho" torturar y asesinar a civiles ucranianos, mientras la mujer se reía y disfrutaba el relato.
    La llamada, interceptada y publicada por la Dirección Principal de Inteligencia del ministerio de Defensa de Ucrania, involucró un soldado del 11º Cuerpo del Ejército de Rusia -identificado como Konstantin Solovyov- y su madre, Tatiana Solovyova. En la charla, el joven describe los atroces métodos de tortura utilizados por los miembros del servicio de seguridad de Rusia (FSB). Entre otros, las "21 rosas", que consiste en quitar la piel de los dedos de las manos y los pies y el pene de un hombre, como los pétalos de una flor y el método del "barril", cuando se inserta una línea de alambre de púas en el ano de un prisionero a través de un tubo antes de ser arrancado lenta y minuciosamente. (ANSA).
   

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