Italia teme un "viernes negro" por el Green Pass

Huelga de portuarios y transportistas. "No vax" en las plazas

Protesta nocturna contra el Green Pass en Nápoles, en la víspera del Día D del pase de vacunación
Protesta nocturna contra el Green Pass en Nápoles, en la víspera del Día D del pase de vacunación (foto: ANSA)
19:33, 14 octROMAPor Lorenzo Attianese

(ANSA) - ROMA 14 OCT - Mientras el pase verde se vuelve obligatorio en los lugares de trabajo, en el "día D" del certificado verde -a partir de este 15 de octubre- existe el riesgo de que se bloquee el país, afectado por la movilización de portuarios y transportistas, lo que podría provocar un freno en el sector logístico.
    Las barricadas contra el certificado de vacunación obligatorio las levantarán sobre todo los trabajadores marítimos de Trieste, donde el 40% de los 950 empleados no están vacunados, mientras que "Trasportiunito" (gremio de transportistas terrestres) anunció que "faltarán unos 80 mil camioneros y otros vehículos distribuidos en 98.000 empresas".
    La propia ministra de Trabajo, Andrea Orlando, habló de "un comienzo complicado, pero que estaba en el orden de las cosas y es el precio a pagar para empujar al país en la dirección correcta".
    El riesgo de una salida en falso, además de las deserciones, también se ve agravado por las manifestaciones en varias ciudades: la más importante es en Roma, prevista en el Circo Máximo, donde habrá un despliegue de 1000 agentes.
    Una decisión tomada a raíz de las intenciones surgidas de la última Comisión para la Seguridad convocada por el Ministerio del Interior, cuyas intenciones serían evitar la realización de protestas cerca de los edificios de la política y "objetivos sensibles".
    Mientras tanto, las prefecturas y la policía están alertadas: en las próximas horas podría haber iniciativas contra el pase verde frente a "entradas de empresas" y "en aeropuertos, puertos, carreteras, autopistas y cruces ferroviarios", con el objetivo de crear inconvenientes con posible obstáculo a la regularidad de los servicios y las actividades de producción", escribió el Departamento de Seguridad Pública en una circular.
    A las autoridades locales se pide para mañana y "durante los días por venir" la "máxima intensificación" de la acción de control del territorio y de "observación" hacia sujetos o grupos "considerados peligrosos para el orden público".
    Los "no vax", los grupos antivacunas, que han causado desmanes y problemas días atrás, seguramente volverán a entrar en escena.
    El sábado se registraron violentas bataholas en manifestaciones contra el pase verde, sobre todo del grupo liderado por exponentes de fuerzas de extrema derecha, neofascistas, que intentaron asaltar el Palazzo Chigi y atacaron y destruyeron oficinas de la sede del sindicato más antiguo del país.
    Entre otros grupos disidentes despunta los miembros de la Coordinación de Trabajadores del Puerto de Trieste: "Estamos decididos en nuestras posiciones, pero siempre estamos dispuestos a debatir", dijeron, en espera de una negociación.
    Y para revocar la huelga le pidieron al gobierno una prórroga en la introducción del pase hasta el próximo 30 de octubre, para "tomar un poco de tiempo y luego encontrar una solución".
    Pero la línea del Ejecutivo no está preparada para ningún desliz en la entrada en vigor del requisito del certificado verde.
    También el ministro Orlando lo explicó claramente: "Posponer solo significa ralentizar una batalla, ganando la primera posible contra el virus". Los sindicatos del transporte, sin embargo, calculan cifras que, si se confirman, conducirían a la parálisis de sectores enteros y no solo de la logística.
    Con el pase verde, afirmó "Trasportiunito", "los mayores costes surgirán de la falta de productividad de los conductores que ya no serán utilizables y no reemplazable por falta de personal".
    Además, podría dar lugar a "retrasos en las entregas, alrededor de 320.000 horas al día más que el estándar diario".
    Y Coldiretti añadió: "con el 85% del transporte comercial que en Italia se lleva a cabo en la carretera, el freno de camiones pone en riesgo las compras de los italianos, especialmente para productos perecederos como la leche, frutas y verduras, que no logran llegar a las estanterías de los mercados".
    Los grandes grupos de distribución organizados, Coop y Esselunga en cabeza, sin embargo, no ve problemas críticos relacionados con los suministros ante cualquier bloqueo en el transporte de mercancías.
    Precisamente para permitir suministros para transportistas por carretera del extranjero y sin posesión del pase (o vacunados con sueros no reconocidos), sin embargo, podrán acceder, como ya está previsto por las reglas, a los lugares de carga y descarga de mercancías, pero no podrán participar en las operaciones.
    Las críticas también se avecinan en el frente del transporte público, donde el porcentaje de empleados no vacunados oscila entre el 10% y el 20%.
    En Milán, además de los 272 trabajadores del sector que declararon su falta de voluntad para respetar la obligación de presentar el pase verde, la empresa local del sector del transporte público local registró un aumento del 15% en el personal con enfermedad. Se estima que Sen Italia hay unos tres millones de trabajadores no vacunados, que para acceder a sus ocupaciones deberían realizarse un hisopado cada 48 horas, es decir, son 1,5 millones de test por día. Muchas farmacias del país que realizan tests aseguraron que ya tienen personas que han reservado turnos para esto hasta el 31 de enero, cuando vencerá la obligatoriedad del Green Pass para trabajar. (ANSA).
   

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