Breivik no se arrepiente a 10 años de Utoya

Está en la cárcel de Skien y aspira a la libertad condicional

Breivik to apply for parole (foto: EPA)
21:06, 21 julROMARedacción ANSA

(ANSA) - ROMA, 21 LUG - Anders Behring Breivik, el monstruo que el 22 de julio de 2011 masacró a sangre fría con armas automáticas a 69 estudiantes en un campamento de verano en la isla de Utoya y a otras ocho personas en Oslo, no se arrepiente y aspira a la libertad condicional a través de una revisión legal a la que tiene derecho después diez años de prisión según la ley vigente.
    Tras matricularse en la Universidad de Oslo en 2015 para estudiar Ciencias Política desde la celda, Breivik apunta a la literatura y el cine.
    Y habría propuesto, según algunas fuentes, a productores y editores una película o un libro sobre su vida, obviamente a cambio del pago de los derechos, valuados en alrededor de ocho millones de dólares. El entonces extremista de derecha, hoy de 42 años, fue declarado sano en el momento del juicio, en 2012, por lo tanto, plenamente responsable de las masacres.
    Por ese motivo, fue condenado a 21 años, la pena máxima en Noruega, a la que se puede añadir, en caso de probada peligrosidad, penas adicionales de cinco años.
    Es difícil que obtenga la libertad condicional, incluso en un sistema garantista como el de Oslo. Que todavía sea socialmente peligroso, de hecho, que quizás lo sea aún más, es bastante probable.
    "No tuvo crisis nerviosas, no expresó ningún remordimiento, está orgulloso de lo que hizo. En todo caso, según lo que indagamos, está aún más convencido de sus posiciones de extrema derecha", observó el fiscal Fredrik Sejersted durante la audiencia de 2017 en la que Breivik se presentó haciendo el saludo romano y declaró que los principios del libro "Mein Kampf" de Adolf Hitler "son las únicas razones por las que estoy vivo hoy".
    El homicida presentó un recurso contra el estado noruego debido a sus condiciones carcelarias consideradas "inhumanas y humillantes" en 2016 y, en primera instancia, la apelación fue confirmada parcialmente aunque luego fue rechazada al año siguiente.
    Sin embargo, no se rindió y recurrió nuevamente ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo, que lo rechazó en junio de 2018, considerando su reclamo "manifiestamente infundado e inadmisible".
    Detenido en la prisión de máxima seguridad de Skien, Breivik está en régimen de aislamiento pero vive en tres celdas de diez metros cuadrados cada una con vista al campo, tiene Televisor, reproductor de DVD, Playstation, PC sin acceso a Internet y un gimnasio.
    Se queja de la calidad de la comida, del café que llega frío y de los cubiertos de plástico.
    También decidió cambiar su nombre a Fjotulf Hansen, una combinación extravagante del apellido noruego más común y uno de los nombres propios más raros. (ANSA).
   

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